GUATEMALA, Guatemala. 28/06/2011.-
Hace cuarenta años se inició la presencia de la Institución Teresiana en Guatemala; este acontecimiento y los cien años del nacimiento de dicha Institución fueron motivo de celebraciones.
En la catedral metropolitana de Guatemala tuvo lugar una Eucaristía de acción de gracias presidida por el arzobispo de la arquidiócesis, Monseñor Oscar Julio Vian y concelebrada por varios sacerdotes.
El arzobispo destacó la modalidad con que la Institución Teresiana contribuye a la misión de la Iglesia desde el “enfoque de fe-culturas-justicia”, que supone comprometerse con la denuncia, la defensa, el anuncio y la creación de condiciones materiales para que cada vez más personas, comunidades y pueblos, puedan acceder a una vida digna, donde se respeten los derechos humanos y se haga realidad el principio evangélico “Yo vine para que todos tengan vida y la tengan en abundancia”.
Al concluir su homilía el arzobispo repitió las palabras del Evangelio de San Mateo dirigiéndolas a los miembros de la Institución Teresaiana: “Ustedes son la sal de la tierra… Ustedes son la luz del mundo… no se pueden ocultar… están puestas en el candelero para iluminar a todos los demás. Alumbre así su luz a los hombres y mujeres, para que vean sus buenas obras y den gloria al Padre que está en el cielo” (Mt 5 13-16).
El lenguaje de los símbolos se expresó en el momento del ofertorio: Textos de Pedro Poveda, que alientan el compromiso evangelizador; una canasta con frutos como muestra de los esfuerzos y los sueños de la Fundación Pedro Poveda y del Proyecto Socioeducativo Xajanaj Kahalepana; una vela encendida presentada por una familia; también un árbol bonsai símbolo del Movimiento Socioeducativo en Guatemala, brote nuevo del árbol centenario; finalmente tierra, semillas y sal que representaban las presencias y los lugares de misión de la Institución Teresiana en Guatemala.
La Eucaristía fue una experiencia de “pueblo Institución Teresiana” y de la oportunidad para agradecer su presencia en Guatemala desde hace cuarenta años. Fue preparada y animada por asociados y amigos; algunos de ellos formaron parte del animado coro.
Posteriormente, en la sede social de la Institución Teresiana en la ciudad de Guatemala, continuó la fiesta con música guatemalteca y el típico “tamal”servido en una mesa familiar. Fue una ocasión para el reencuentro con amigos y amigas que compartieron la alegría de los aniversarios.
Después de las celebraciones, los miembros de las asociaciones de la Institución Teresiana se sintieron enviados nuevamente a permanecer con el pueblo guatemalteco “que en medio del dolor y la esperanza, continúa luchando por el surgimiento de una vida digna”. Y agradecen los cien años de vida de la Institución Teresiana y los cuarenta de presencia en "la tierra del maíz y del quetzal”.
Texto: Blanca Fuentes y Blanca Arce.
Fotos: Blanca Fuentes.



