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MURCIA, España, 20/11/2011.
La Directora General de la Institución Teresiana, Loreto Ballester, ha sido entrevistada por el periódico digital La Verdad, en la edición de Murcia, con motivio de su participación en un acto de celebración por el primer Centenario de dicha Institución, que ha tenido lugar en esa ciudad.

«La crisis económica, ¿no se ha gestado en el contexto de una profunda crisis cultural?»

La Institución Teresiana, cuando está celebrando cien años de vida, tiene el convencimiento de que la educación y la cultura son espacios singulares de la sociedad para la humanización de la vida y para hacer presente el Evangelio como Buena Nueva. La directora general, Loreto Ballester, se encuentra en Murcia para ofrecer una conferencia, en el edificio Moneo, sobre 'La Institución Teresiana en el siglo XXI. (La misma ha sido el pasado 17 de noviembre).

-¿Qué piensa, como directora general, de la Institución, ante su centenario y ante el momento que vivimos?
-La situación actual me muestra la 'emergencia educativa'. La educación y la cultura tienen una incidencia crucial. Esta crisis económica ¿no tiene de fondo, no se ha gestado en el contexto de una profunda crisis cultural? ¿No es el resultado de una pérdida de horizonte? Aún cuando la historia nunca se repite, hay elementos del contexto histórico en el que San Pedro Poveda intuyó el papel de los seglares que podemos retrotraer al hoy. Él fue profeta de esperanza y de compromiso.

-¿Qué se propone la Institución Teresiana para este siglo?
-Nuestro proyecto es formar personas que lleven a todos los campos de la sociedad valores, criterios, modos de vida y de relación, capaces de dar plenitud a la persona; que humanicen la vida, decimos a veces. Para quienes vivimos la fe cristiana, estos valores están arraigados en el modo de ser plenamente humanos, que Dios nos revela y deseamos contribuir a que este Dios sea conocido. En la búsqueda de estos valores, modos de vida, nos encontramos y colaboramos con quienes, sin esta inspiración de la fe, buscan el bien para el ser humano.

-¿Cómo se desarrollan esos proyectos?
-Con obras y actuaciones en contextos educativos muy diferentes, de treinta países, como las universidades, los grupos indígenas o los niños de la calle. Responden a la educación formal, desarrollo comunitario, tienen carácter formativo a la vez que productivo y provocan reflexión como la 'Revista Crítica en España'. Para esto contamos con la ONGD InteRed, de fuerte incidencia formativa, que actúa en cuatro continentes y tiene actividad en Murcia.

-¿Sólo están dirigidos a la personas cercanas a la Institución?
-El proyecto tiene una estrategia, podemos decir, difusiva. Cada una de las personas formadas en un modo de entender la persona humana, su dignidad, su singularidad, su responsabilidad social, llevará este estilo de ser y actuar donde se encuentre. Ésta ha sido mi experiencia en una cátedra de Química, en la Universidad Complutense de Madrid.

-Con motivo de su centenario, ¿han desarrollado ya todos los actos más importantes que habían programado?
-El centenario nos permite agradecer y renovar. Desde enero de este año hasta julio del próximo, los actos de celebración se suceden en lugares donde la presencia de la asociación es tan mínima como una sola persona, hasta donde son grupos grandes. Son actos religiosos y culturales con temáticas específicas en los continentes: Apoyo al desarrollo de poblaciones quechua y aymara en Bolivia; jornadas sobre salud en África; formación de jóvenes en Asia; varios congresos en Europa, entre ellos el próximo, en Madrid, 'EDUCA 2011', del 8 al 10 de diciembre. Son celebraciones que pretenden relanzar con creatividad estas acciones que responden a problemáticas importantes de nuestro mundo, para los que todas las energías y recursos son pocos. ¡necesitamos más apoyos!

-¿Algún deseo, algún sueño por realizar?
-En medio de tantas búsquedas sobre la crisis de la que hemos empezado hablando, hay también oportunidades de entrar en dimensión de profundidad, en análisis y propuestas, en el encuentro humano, en la solidaridad cercana e internacional. En un mundo al que mayoritariamente parece no preocuparle Dios, o que le deja en lo privado, las situaciones límite son también oportunidad para la convicción de Pedro Poveda: personas plenamente humanas porque todas de Dios.

Enlace a la noticia publicada en La Verdad

S. GÓMEZ, Periódico digital LaVerdad.es (Murcia)

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