AMMAN, Jordania, 23/01/2012.
Con una celebración en la parroquia de San Juan Bautista de La Salle, se conmemoró el Centenario de la Institución Teresiana en Amman, Jordania.

El pasado 13 de noviembre tuvo lugar una eucaristía presidida por S.B. Fouad Twal, Patriarca de Jerusalén, acompañado de otros concelebrantes entre los que se contaban el Revmo. Selim Sayegh, Obispo Auxiliar y Vicario del Patriarcado en Jordania, gran amigo de la Institución, el Rev. Padre Rif’ at Bader, párroco, el Padre Paul Mankowski, S.J., párroco de la iglesia de habla inglesa, y otros cuatro sacerdotes. Asistieron amigos, colaboradores y miembros de la I.T.
En nombre del Patriarcado Latino de Jerusalén, S.B. Fouad Twal comenzó su homilía con palabras de gratitud para toda la Institución Teresiana, y concretamente por la presencia evangelizadora y buenas obras de los miembros I.T. en Amman, en Jerusalén y en Tierra Santa.
Destacando el lema del Centenario “De la memoria agradecida a un compromiso renovado”, citó la exhortación de Loreto Ballester a los miembros I.T.: ”Este Centenario no sólo nos hace mirar hacia el pasado con gratitud, sino que también nos hace comprometernos con el futuro” … ”el carisma de la I.T. no es para ser guardado y recordado, sino para servir a otros”.

en el centro del altar
El Patriarca exaltó la figura de San Pedro Poveda por ser un pionero en descubrir la importancia del papel del laicado en la Iglesia y en la sociedad, cincuenta años antes del Concilio Vaticano II; por destacar la importancia de la educación para la transformación social, y por proponer la vida de los primeros cristianos como modelo en una nueva evangelización. Destacó de Pedro Poveda, que “en la vida de hoy es necesario volver nuestra mirada a cómo vivían hace dos mil años las primeras comunidades cristianas y aprender de ellos cómo se amaban, cómo estaban unidos y cómo compartían los bienes materiales”.
Al hablar de la nueva evangelización, dijo que es “nueva” porque se refiere al contexto en que vivimos hoy, en contacto con personas de diversas razas, culturas y religiones, y este nuevo escenario es un desafío para ser fieles y fuertes en nuestra fe y para un mayor sentido de pertenencia a la Iglesia y a la tierra, a la Tierra Santa.
Terminó su homilía felicitando a las personas de la Institución Teresiana; pidió que se le transmitiera a Loreto Ballester, Directora General de la I.T., su congratulación, su deseo de que Dios bendiga su buen hacer, y su promesa de oración por el futuro. Agradeció la presencia y la disponibilidad de los miembros I.T. a los que impulsó a “mantener su fe, mantener su compromiso, a ser fieles a su carisma”. También dió las gracias a la comunidad filipina y a los sacerdotes amigos de la I.T. que , indudablemente, juegan un papel importante en el apostolado de los miembros I.T.

Algunos miembros I.T. de Jerusalén y Belén se unieron a la celebración, como Asunta Nicolau, coordinadora del grupo de Tierra Santa, y Monnitte Monana, directora de la Biblioteca de la Misión Pontificia en Belén.
La monición de entrada a la Eucaristía, leída por Monnitte, invitó a los asistentes a reflexionar sobre los dones o talentos que Dios nos ha dado para usarlos bien, desarrollarlos, multiplicarlos y compartirlos. Las peticiones fueron hechas en distintos idiomas. Las ofrendas, presentadas por personas de distintas nacionalidades, jóvenes y adultos, y de diversas esferas sociales.
Nenita Tenefrancia, Directora de la I.T. en Asia (Jordania, Israel, Palestina, India, Taiwán y Japón), en sus palabras de agradecimiento, expresó su gratitud a todos los participantes y a los que constantemente ayudan y comparten nuestras actividades y nuestro apostolado. Hizo especial mención de Mr. Raed Bahou, y de su excelente liderazgo en la Biblioteca de la Misión Pontificia de Ammán, así como de su incondicional ayuda en el trabajo de los miembros I.T. en la Biblioteca (PML), en sus múltiples servicios a la población local, a los expatriados y a los emigrantes. Recordó cómo en 1985 llegaron a Ammán los primeros miembros I.T. respondiendo a la invitación de CNEWA para encargarse de la Biblioteca de la Misión Pontificia. Todos estos años, hasta hoy, Elisa Estrada , directora, y Amabel Sibug, bibliotecaria, junto a otros miembros del personal, han trabajado incansablemente y se han entregado sin reservas a cubrir las necesidades educativas y culturales de la población local.
El coro de la Parroquia del Sagrado Corazón amenizó la ceremonia con himnos religiosos y celebrativos. Seiscientos asistentes multiculturales irradiaban la alegría típicamente Povedana. Muchos de ellos colaboradores, benefactores y amigos que expresaron su aprecio y su gratitud por la presencia de los miembros I.T. en Jordania. Un artista amigo, Mr. Elmer Dumlao, preparó una exposición sobre la Institución Teresiana que despertó el interés de muchas personas.
![]() El Patriarca y los sacerdotes concelebrantes ![]() La multitud de participantes en la Misa ![]() Los participantes escuchando al Patriarca |
![]() Ofrenda de sal y luz ![]() Fotografía de Pedro Poveda y logo del Centenario ![]() Betty Hizon, miembro del coro, ofreciendo una vela ![]() Nenita Tenefrancia agradeciendo la presencia de los participantes |
![]() Exposición sobre la I.T. por el artista Mr. Elmer Dumlao ![]() El obispo Selim en la exposición ![]() Miembros I.T. junto a la exposición |
![]() P. Rif’at Bader, párroco, y el Patriarca en la recepción ![]() Cortando la tarta del Centenario ![]() Bombones con la foto de Pedro Poveda |
![]() Rae’d Bahou, Director de la Biblioteca de la Misión Pontificia y su esposa con el Patriarca ![]() Nenita con el Patriarca y algunos amigos españoles ![]() Personal de la Embajada Filipina |
![]() Con amigos alemanes ![]() Con amigos filipinos ![]() Millet Rivero distribuyendo las tarjetas de Poveda |
Texto y fotos: Amabel C. Sibug
Traducción: Aurora Cameno






















