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DUBLÍN, Irlanda, 13/07/2012.
Del 10 al 17 de junio pasado, Irlanda, y en particular la ciudad de Dublín, ha acogido con entusiasmo a peregrinos de 120 países que participaron en el 50º Congreso Eucarístico Internacional, bajo el lema: “La Eucaristía, comunión con Cristo y con los demás”; inspirado en la Constitución dogmática Lumen Gentium 7, por coincidir el Congreso con el 50º aniversario del Concilio Vaticano II.

Impresiones de congresistas

El Papa Benedicto XVI ante los peregrinos
El Papa Benedicto XVI ante los peregrinos

Los orígenes de los Congresos Eucarísticos Internacionales, como los conocemos hoy, los encontramos al final del siglo XIX, cuando el primer Congreso Eucarístico Nacional tuvo lugar en Lille, Francia, el día 21 de junio de 1881 bajo la inspiración y guía del Obispo Gaston de Segur.

El Papa Benedicto XVI en su mensaje a los peregrinos del último Congreso Eucarístico Internacional en Quebec, Canadá, anunció que el próximo Congreso tendría lugar en Dublín, en 2012.

“Queridos amigos, al terminar este evento tan significativo en la vida de la Iglesia, os invito a que os unáis a mi oración por el éxito del próximo Congreso Eucarístico Internacional que tendrá lugar en 2012 en la ciudad de Dublín. Aprovecho esta oportunidad para saludar al pueblo de Irlanda que se dispone a acoger esta reunión eclesiástica. Confío en que ellos, junto a todos los participantes en ese Congreso, encuentren en él una fuente de renovación espiritual duradera”.

El deseo y la oración del Papa de que el Congreso fuera “una fuente de renovación espiritual duradera”, parece que se ha cumplido abundantemente, gracias a Dios, y muy eficazmente, superando todas las expectativas y venciendo los “miedos” que compartíamos sobre lo que podría ocurrir en la Católica Irlanda de hoy que aún sufre por la falta de confianza y reputación, debido a la cadena de escándalos eclesiales hechos públicos en estos años. El impacto “espiritual” hacia una renovación, evidente en muchas manifestaciones “externas” de comunión, ha sido tan visible que ha impregnado el aire, la lluvia, las veinticuatro salas de conferencias y hasta otras áreas donde los participantes gozaban de momentos de expansión y compartían sus historias.

Antes de la Misa principal
Antes de la Misa principal

La unidad de “comunión” en solidaridad, amistad, compresión, generosidad, tiempo y esfuerzo, deseo de hacer lo mejor por los demás, ha sido tan real que uno podía “palpar” esta comunión mutua y con Jesús Eucaristía de muchas formas.

El Congreso ha tenido sus sesiones en tres lugares: “The Royal Dublin Society”, el mayor Centro Nacional de Exposiciones, el gran Estadio Deportivo de Dublín, conocido como “Croke Park”, donde se celebró la última Misa, y en 7 de las iglesias más antiguas de la ciudad, entre ellas una Anglicana. Estas iglesias constituían un itinerario orante a seguir por los peregrinos individualmente, de modo que por medio de ese caminar constante cada uno pudiera encontrar “el centro” en sí mismo y en el Dios que nos habita, en su “casa de oración” y en el corazón del Cristo Eucarístico.

La Institución Teresiana en el Congreso

Los voluntarios, jóvenes y no tan jóvenes han preparado estos lugares de encuentro y han ayudado en la organización y en cualquier otra necesidad. Hubo unas 1.700 personas previamente preparadas para esta colaboración. Sin este grupo de voluntarios generosos, el Congreso no hubiera sido posible. Al final, un aplauso de todo el aforo del Estadio les agradeció su ayuda. Entre ellos un miembro de la Institución Teresiana, Luisa María Arbolí, quien se ocupaba diariamente del cuidado del “Espacio para la oración”, un salón con capacidad para unas 300 personas dedicado a la adoración y a oraciones comunitarias, durante los siete días del Congreso, desde las 9 de la mañana a las 9 de la tarde.

Riza Melliza dio un testimonio de su vocación y su vida en la I.T. en varios grupos de Iglesia. Estos testimonios se han presentado en el Congreso como un medio de dar a conocer los diversos grupos de Iglesia y movimientos cristianos.

071312-3El grupo I.T. de Dublín, 17 miembros, participamos activamente con otros peregrinos en los numerosos eventos del Congreso: Misas, liturgias, horas de oración, conferencias, procesiones eucarísticas, espacios para la juventud, música, talleres, teatro, exposiciones, peregrinación a las 7 iglesias, giras, etc. todo organizado para una multitud de personas.

Nos hemos alegrado mucho de tener también entre nosotras a otros miembros I.T. y a amistades, como Rosalinda Basas, del Consejo General de Gobierno, Elizabeth Hawkins, irlandesa que vino desde Roma, y Lourdes Jalandoon, de Vancouver, así como el Obispo Joel Baylon y el Arzobispo Luis Antonio Tagle, de Filipinas que son grandes amigos de la I.T. en ese país. Una gracia inesperada para el grupo I.T. fue la Eucaristía celebrada por el obispo Baylon en la capilla de nuestro colegio que nos reunió en torno a la mesa del Señor en medio de un día muy ocupado. Después de una breve recepción y una charla con otros miembros del personal escolar, volvimos a las actividades del Congreso. El sábado por la tarde, toda la familia I.T. en Dublín invitó a los obispos Baylon y Tagle a una comida típica irlandesa en nuestra Sede. Fue una ocasión memorable en la que pudimos compartir experiencias personales de estos días y conocer la labor pastoral de los obispos en Filipinas. Hubo tiempo hasta para una balada irlandesa, un canto filipino y la despedida española de “¡No te vayas… por favor!”.

La celebración final y la Statio Orbis Mass congregaron a todos los participante y compendiaron todo el significado espiritual y social de este Congreso.

Se anuncia que Filipinas será la sede del Congreso en 2016
Se anuncia que Filipinas será la sede del Congreso en 2016

El espíritu ecuménico estuvo siempre presente en el Congreso y se puso de manifiesto especialmente en la celebración Eucarística cuando se agradeció a los líderes de las principales religiones en Irlanda su presencia y sus cartas de felicitación y unión. La forma en que Dios se manifestó espléndidamente fue la belleza admirable de contemplar a ocho mil personas ante el Altar, bajo la bóveda del cielo, escuchando una música maravillosa, dando gracias a Dios en sus cantos. Fue una experiencia emocionante y un indicador para el futuro.

El Papa Benedicto XVI envió un video-mensaje impartiendo su bendición a todos los presentes en la Statio Orbis Mass. Dijo: Aquí queremos encontrar a Cristo Resucitado. Le pedimos que nos conmueva profundamente. Que, como derramó su aliento sobre los apóstoles en la Pascua, comunicándoles el Espíritu Santo, derrame también su Espíritu sobre nosotros y así nos ayude a llegar a ser verdaderos testigos de su amor, de su verdad. Su verdad es amor. El amor de Cristo es la verdad”.

Al final del mensaje, Su Santidad anunció que el próximo Congreso Eucarístico se celebrará en la ciudad filipina de Cebú, en 2016. Este anuncio fue seguido de un caluroso aplauso y las banderas filipinas ondearon por todo el área mientras un grupo espontáneo de jóvenes filipinos improvisó una danza típica que deleitó a todos los presentes: “Mabuhay!”.

Retos de futuro

Con BP. Baylon después de la misa en la Capilla
Con BP. Baylon después de la misa en la Capilla

El desafío mayor del Congreso como “fuente de una renovación espiritual duradera”, se resumía en un lema escrito en grandes letras sobre el altar: “BECOME WHAT YOU RECEIVE”. Jesús Eucaristía nos llama a identificarnos con Él al recibirlo como alimento, in a vivir con Él y en Él. El himno del Congreso, cantado una y otra vez, repetía :”Though we are many, we are one body, we who come to share this living Bread: Cup of salvation, shared among all nations, nourishing us now and ever more”.

El arzobispo de Dublín, Diarmuid Martin, clausuró el Congreso con estas palabras: “Debemos salir de aquí con un renovado amor a la Iglesia, deseando contar a los demás, no sólo algo sobre el Congreso, sino sobre Jesucristo mismo. Salimos fortalecidos en nuestra fe”.

Estamos muy contentas de esta experiencia, como lo están todos aquellos a los que encontramos, y nos unimos a cada uno de ellos diciendo: “¡Me siento tan privilegiado, tan alegre, tan agradecido por haber sido parte de este Congreso…!”.

Texto: Teresa Iglesias y Suzanne McGowan
Fotos: Riza Melliza
Traducción: Teresa Iglesias y Suznne McGowan - Aurora Cameno

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