BOGOTÁ, Colombia, 22/07/2012.
Síntesis del trabajo del Movimiento socioeducativo de la Institución Teresiana en Colombia realizada en la reunión celebrada el pasado 15 de junio.
“Un sueño, una canción que se hizo viva... de un hombre con fe firme... y comprometida... con mente y corazón en el presente... Y tenemos hoy... una propuesta que integra le fe con la acción... que libera y compromete... que hace posibles los sueños... sabe a pueblo... Con decisión de actuar y transformar... si no se educa a un pueblo no renace la esperanza... Esta propuesta clama y se hace eco... Y tenemos hoy... una propuesta que integra la fe con la acción, que libera y compromete... que hace posibles los sueños...”.
Con las notas de la anterior canción empezamos nuestras reuniones mensuales del Movimiento Socioeducativo en Colombia. La última reunión se celebró el viernes 15 de Junio en las instalaciones del Liceo Segovia.
En Colombia el MSE promovido desde el Liceo Segovia en Bogotá, como encuentro de formación permanente, trabaja desde los principios fundantes del Padre Poveda; viendo en la realidad educativa una opción de proyecto y transformación; así el MSE como un espacio de intercambio de experiencias y visiones de nuestra realidad, tiene un alto carácter político, pedagógico y evangelizador en el que la comunidad ha caminado y seguirá caminando en el cuestionar, discutir y comprender los hechos desafiantes de la realidad, como un acto de responsabilidad y compromiso con el momento histórico.

En este año 2012 hemos planeado trabajar el Decálogo del educador y de la educadora, que pone de relieve elementos fundamentales en la concreción de prácticas educativas comprometidas y orientadas a la transformación social; haciendo énfasis en la articulación de las perspectivas socioeducativa y teológico-espiritual. En cada encuentro se ha iniciado la comprensión de cada una de las frases que conforman la base del decálogo; contextualizándolas con la realidad educativa colombiana y latinoamericana, haciendo un análisis de coyuntura, diseñando acciones de reflexión y debate, buscando la participación e integración de distintos estamentos de nuestra comunidad educativa.
Durante este último encuentro, en el que participaron 76 personas entre maestros y maestras del Liceo Segovia, miembros de la Institución Teresiana, ex alumnos-as, padres y madres de familia, estudiantes y personas que aunque no hacen parte directa de la comunidad segoviana sí son en este momento, desde la participación en el movimiento, parte integrante de las nuevas redes que se están tejiendo. Los encuentros constituyen un lugar de crecimiento, de formación personal y colectiva; facilitan la reflexión pedagógica, permiten compartir distintas miradas; ayudan a enfrentar los desafíos de la cotidianidad y a descubrir juntos y juntas nuevas estrategias; favorecen el diálogo y forman en el empoderamiento y en la construcción de una conciencia colectiva.
El eje de este último encuentro del semestre giró en torno al punto 4 del decálogo. “Las obras sí, son las que dan testimonio y dicen con elocuencia incomparable lo que somos”: La lectura de cada una de las perspectivas, generó bastante interés en los y las participantes y el trabajo colectivo fue muy significativo; lo cual se mostró en las puestas en común de lo compartido. Finalmente se cerró el encuentro, haciendo una recogida de los 4 primeros puntos del decálogo que se han trabajado a lo largo de estos meses y cada uno y cada una escribió en pendones puestos en la pared, qué les ha dejado en su mente y en su corazón.
Un encuentro muy emotivo, lleno de testimonios que desde los estudiantes se hacen más contundentes y motivadores para seguir educando en estos tiempos difíciles.
En síntesis, es un esfuerzo por hacer realidad el llamado de Pedro Poveda a que “no somos comparsa”,a que no debemos ignorar el mundo que tenemos en frente y pasar de largo sin intentar cambiarlo. Ponernos al tenor del tiempo y para él. Incluirnos en el mundo y velar porque todos y todas sean incluidos e incluidas. Cada vez, en este camino, nos hemos ido convenciendo que no estamos solos ni solas, que nos necesitamos para el proyecto de la vida nueva, para la construcción no de una sociedad más humana sino de una humanidad socializada, es decir, construir el proyecto de sociedad común que nos merecemos.
Comisión MSE, Colombia



