MADRID, EspañaLa revista Vida Nueva ha publicado en su último número, una entrevista realizada a Maite Uribe, directora general de la Institución Teresiana. Se trata de un diálogo con el periodista José Lorenzo, sobre cuestiones de actualidad de la Institución, la sociedad y la Iglesia.
Sobre las fortalezas y debilidades de la Institución Teresiana (I.T.) al iniciar su segundo siglo, Maite Uribe sostiene que "la máxima fortaleza es la actualidad del Carisma laical de la I.T. que hace cien años era una novedad extraordinaria y hoy es un horizonte de desarrollo. También su internacionalidad y el haber arraigado en varios países y culturas". Así como la santidad reconocida de muchas personas, entre las que destacan san Pedro Poveda, la beata Victoria Díez, Josefa Segovia y Elisa Guiambelluca. En cuanto a las debilidades, -señala- un número todavía escasos de miembros y un paulatino envejecimiento de los mismos.
En cuanto a actuales compromisos de la Institución, Maite Uribe, afirma que pasan por "una mayor incidencia evangelizadora allí donde vivimos y trabajamos, que nace de una profunda experiencia del Dios de Jesucristo". Y por "ser capaces de transformar la vida social, cultural, política, educativa", desde la tradición teresiana, "de diálogo, articulación de fuerzas e iniciativas".
Sobre una de las prioridades del sexenio que se ha iniciado en el mes de agosto pasado: "Vivir y generar la hermandad, signo profético del Reino". Maite Uribe explica que "es una manera de dar testimonio al mundo, es lo del Evangelio de Juan: ´Mirad como se aman´. Ese amor hace creíble el amor de Dios". Y... "se traduce en formas concretas de colaboración, contraste, ayuda fraterna, servicio, escucha, diálogo, apoyo, perdón, fiesta compartida...".
En el reportaje también se aborda la cuestión de la educación en el actual contexto de crisis. Sobre este punto la entrevistada recuerda que la Iglesia habla de "urgencia educativa". Y que, a causa de la crisis, varios proyectos educativos verán disminuir los apoyos de la cooperación internacional, acentuando su fragilidad. Por lo que los miembros de la Institución Teresiana harán un gesto solidario, un plus económico para contribuir a su sostenimiento. Ante el interés del periodista, la Directora General, habla de la tradición educativa de la I.T. y de su apuesta por la plenitud de lo humano desde todas las realidades y diversidad cultural. Así como del convencimiento de que "educar a una mujer es educar a un pueblo".
Finalmente, Maite Uribe, responde sobre la experiencia creyente de los jóvenes y sobre la invitación del Papa a la nueva evangelización en el año de la Fe. "Es un reto para toda la Iglesia mostrar la belleza de la fe y la alegría de creer. Hacen falta no solo discursos, sino testigos, y es posible que los jóvenes entiendan mejor el lenguaje de los hechos que el de las palabras. No podemos negarles el Evangelio", afirma. También distingue las generaciones que han nacido en sociedades secularizadas de las de otros contextos. Afirma que la Institución Teresiana "está llamada a transitar con valentía nuevos senderos en el anuncio del Evangelio". Y que conecta bien con la invitación del Sínodo a participar en debates sociales con "una razón informada de la fe". Concluye que la Institución "quisiera con la Iglesia, descifrar los nuevos escenarios sociales para habitarlos y transformarlos en lugares de testimonio y anuncio del Evangelio".
Compromiso renovado
En su página editorial, la revista Vida Nueva dedica un breve comentario sobre la Obra fundada por san Pedro Poveda en 1911, que sirve de referencia para la entrevista citada.
La Institución Teresiana (IT) celebró el pasado año el Centenario de su fundación, una efeméride que le ha servido para mirar con agradecimiento el camino recorrido y encarar el futuro con un compromiso renovado.
Las dificultades no son pocas y, muchas, son comunes a tantas organizaciones de Iglesia, como es la de un cierto envejecimiento. Pero esto, lejos de amilanar, es un acicate que lleva a esta asociación, bien anclada en su carisma laical y en la fuerza interna de cada una de sus vocaciones, a asumir con valentía los desafíos.
Uno de ellos, la nueva evangelización, para la que, desde su ámbito específico en el campo de la educación, están perfectamente preparadas: saben ser testigos y no les da miedo entrar en diálogo con el mundo.
La entrevista completa se puede leer el nº 2.825 de Vida Nueva. Del 24 al 30 de noviembre de 2012.
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