Roma, Italia.
La Institución Teresiana, unida a los creyentes y a los hombres y mujeres de buena voluntad, saluda y acoge al nuevo obispo de Roma, papa Francisco. El cardenal argentino Jorge Bergoglio fue el elegido.
Maite Uribe, directora de la Institución Teresiana, desde Santiago de Chile, donde está haciendo una visita, ha enviado un mensaje al nuevo Pontífice:
«Nos unimos a todos los creyentes, y a todos los hombres y mujeres de buena voluntad, para enviarle un cordial saludo de acogida como nuevo Obispo de Roma, S.S. Francisco.
Queremos presentarle nuestros deseos de una Iglesia abierta, dialogante, corresponsable, arraigada en el Evangelio, capaz de transmitir a jóvenes y adultos el testimonio de la búsqueda incansable de un Dios amor, encarnado en Jesús.
Como Asociación internacional de laicos, y desde la responsabilidad que nos da nuestra vocación bautismal, sentimos la llamada a impulsar la acción evangelizadora de nuestra presencia en las realidades sociales, profesionales y familiares en las que vivimos y actuamos, y a generar la hermandad, signo profético del reino, que nos sostiene y nos impulsa a la misión.»
El mundo católico ha recibido con gran sorpresa al nuevo Papa, el cardenal Jorge Mario Bergoglio, argentino, jesuita, hasta ahora arzobispo de Buenos Aires.
Su primer gesto fue orar por Benedicto XVI, Papa emérito, e inclinarse ante el pueblo de Dios reunido en la plaza de san Pedro, para pedir que se rezara por el nuevo Papa. Después dio su bendición de pastor.



