MADRID, España.
En la Real Iglesia de San Antonio de los Alemanes, a cargo de la Hermandad del Refugio, a la que perteneció san Pedro Poveda, el 9 de mayo, 2013, tuvo lugar una celebración de acción de gracias con motivo del X aniversario de la canonización del Fundador de la Institución Teresiana.
“Se ha hecho habitual este lazo de amistad entre la Institución Teresiana y la Hermandad del Refugio para recordar a san Pedro Poveda”, dijo don Ángel de Mier, sacerdote que presidió la eucaristía, concelebrada.
Marisa Rodríguez, directora del Secretariado Pedro Poveda, recordó que éste inició su vínculo con la Hermandad del Refugio en mayo de 1930, hasta su muerte en 1936. El Padre Poveda participó en las actividades de la Hermandad, a la que dedicó una parte considerable de su tiempo.
“De lejos venía su compromiso con los más necesitados, -señaló-, fue en el Guadix de comienzos de siglo, en 1902, en las cuevas de los cerros que rodean la ciudad, donde Poveda entregó lo mejor de su juventud en favor de aquel pueblo, donde comenzó su tarea evangelizadora y de transformación social a través de la educación y la cultura. Formación y conocimiento para hacer crecer como persona, para contribuir eficazmente a erradicar la pobreza en todas sus formas”.
“También aquí en Madrid hace compatible su actividad sacerdotal como capellán real, con el servicio a favor de quienes más lo necesitan, y en el seno de la Real Hermandad del Refugio ve cumplida esta aspiración”, agregó Marisa Rodríguez.
“Es fácil imaginar al sacerdote Poveda caminando por las calles que rodean este templo, con prisa, con apremio de hacer el bien , de anunciar la Palabra, de estar entre la gente, de “ser sal de la tierra”, concluyó.
En la eucaristía, preparada por el Secretariado Pedro Poveda, intervino con los cantos el coro de la Institución Teresiana, Coral Poveda, dirigido por Pilar Arrate. Después, en la cripta y ante la estatua de san Pedro Poveda, allí ubicada, se cantó y rezó en su memoria y por su intercesión.
La Iglesia: una joya del barroco madrileño
La Real Iglesia de San Antonio de los Alemanes, se encuentra en el chaflán que forma la Corredera Baja de San Pablo y la calle de la Puebla de Madrid. Su austera fachada contrasta con la espléndida arquitectura y decoración de su interior.
Su origen se remonta a 1607. En el lugar donde actualmente se encuentra el templo, estaba el hospital para portugueses fundado por Felipe II y su capilla de San Antonio de Padua. Monje franciscano nacido en Portugal en 1198, y muy popular entre los cristianos en Italia, debido a sus sermones. Murió en Padua.
La Iglesia se la conocía con el nombre de San Antonio de los portugueses. Tras la separación de España y Portugal en 1640 se pasó a denominar Hospital de los Alemanes, cambio de nombre dado por la segunda esposa de Felipe IV, Mariana de Austria, en 1689. A partir de ese momento los beneficiarios del hospital eran alemanes que visitaban o vivían en Madrid.
Historia de la Hermandad del Refugio
En el sitio web de la Real Hermandad del Refugio se puede leer un relato sobre la historia de esta Asociación benéfica creada en 1615:
“En el siglo XVII en España, al igual que en los demás países de Europa, y como consecuencia de las guerras, la peste y años de malas cosechas, la pobreza alcanzó niveles pavorosos.
Felipe II había establecido su Corte en Madrid el año 1561, entonces una modesta villa (4.060 habitantes, según el censo de 1530). Pero cuando Felipe III, le devolvió la capitalidad en 1606 (que había traslado a Valladolid en 1503), superaba ya la cifra de 100.000.
Tan rápido y desordenado crecimiento produjo un enorme apiñamiento urbano. Transitar por sus calles, era difícil; y de extrema peligrosidad durante la noche, pues la inmoralidad y el desamparo tomaban entonces proporciones aterradoras. Por otra parte, al no disponer de una asistencia médica apropiada, se llenaban las casas y las calles de enfermos faltos de atención.
Este era el ambiente que se vivía en Madrid en el año 1615 cuando se reunían periódicamente varios caballeros, para rezar, con el P. Bernardino de Antequera, jesuita.
En la reunión que mantuvieron el domingo 17 de marzo en el Noviciado de la Compañía de Jesús, levantaron acta de ella, indicando que “se trató del remedio que se podría dar para el socorro de pobres vergonzantes, enfermos y desamparados con extrema necesidad, y para la fundación de un Hospital de Convalecientes, y determinose … se fundase Hermandad, para lo que se acordó que se trajesen de Toledo las constituciones de otra que hay allí fundada …”.
Ronda del Pan y el Huevo, de Luis TristánEn las primeras Constituciones que se crearon, se establecía: “la Hdad. ha de tener por particular instituto llevar los pobres enfermos, así hombres como mujeres, que se hallasen por las calles, y Casas, a los Hospitales, acompañándolos para facilitar su entrada, y pagando lo que costase el llevarlos, cuidando sobre todo, que ninguno muera sin sacramento”.
Para alcanzar estos fines se instituyó La Ronda Nocturna, que recorría por la noche las calles de Madrid y estaba formada por tres Hermanos, uno de ellos sacerdote, a los que acompañaba un criado que portaba un farol y una cesta con algunas medicinas y una provisión de pan, bizcocho y huevos. Desde entonces se la conocería como la “Ronda de pan y huevo”.
Al realizarse estas Rondas, se recogían niñas abandonadas, que eran llevadas al Refugio (albergue), creado por la Hermandad, donde solo estaba permitida una estancia de tres días. Para tratar de paliar esta situación, el 30 de noviembre de 1651 se inauguró un Colegio, con el nombre de Colegio Purísima Concepción.
Ampliar datos históricos en la Web de la Hermandad del Refugio
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