COVADONGA, Asturias, España.
Como cada año, el domingo 25 de mayo, representantes de la Institución Teresiana de diversos lugares del mundo, renovaron en Covadonga el Voto “de buscar luces y auxilio en el lugar mismo en que tuvo su origen la Institución”, ante la imagen de la Santina. En la víspera los peregrinos se dieron cita en la Cueva de la Virgen.
Ochenta años después de aquella Asamblea de 1934 en la que por deseo de Pedro Poveda, la Institución Teresiana se comprometía a peregrinar cada año a Covadonga para recordar que “ante la imagen de la Santina se oró, se proyectó, se vio, por decirlo así, el desarrollo de la Obra”, en palabras del Fundador, unas ciento ochenta personas acompañaron a los siete oferentes del presente año.
Maite Uribe, actual directora de la Institución Teresiana, ha seguido el Voto desde Bolivia. En su convocatoria había expresado, “vamos este año de 2014, llevando en nuestras manos y en nuestro corazón la súplica que nos enseñó Jesús: ¡Padre nuestro, venga a nosotros tu reino!”; en alusión al lema que este año orienta la vida y la misión de la Institución. Año dedicado especialmente a profundizar en la oración. “Sabemos por experiencia qué significa la oración para una Institución como la nuestra, -decía también Maite Uribe- que solamente pretende evangelizar como dirá Poveda en 1920, y en un mundo como el que vivimos hoy, tan amado por Dios y tan necesitado de hombres y mujeres amigos de Dios, testigos de su ternura, gracia y misericordia”.
Por ello esta vez los oferentes del Voto de Covadonga son personas que representan experiencias, espacios, lugares y grupos que ofrecen y se disponen a la oración, el estudio y la fraternidad.
En clave de oración
“Una oración que es atención y escucha a Dios que se comunica: Shemá Israel; una oración que, en la escuela de Jesús, maestro de oración, tiene la audacia confiada de llamar a Dios “Abba”; una oración con sabor teresiano y sabor de iglesia primitiva; una oración que abre los ojos para descubrir las semillas del Verbo en la historia; una oración que busca la unidad, y que nos abre al perdón y la misericordia. Todo esto estamos llamados a agradecer y pedir: Oración y estudio, oración y acción, oración y testimonio, oración y fraternidad, oración y misión, oración y presencia en un mundo que busca y desea encontrarse con el Dios de la Vida”, recordaba Maite Uribe al convocar a esta cita tan especial para la Institución Teresiana.
Los peregrinos llegados a Covadonga, en la tarde del sábado 24, participaron de la proyección de un vídeo que con detalles de las pinturas de María Teresa Martínez Ugalde, música, sonidos ambientales del recinto y algunos breves pensamientos de san Pedro Poveda, se ofrece como un instrumento de meditación y oración.
Después los oferentes y algunas representantes del Gobierno General y de España, además del equipo de la Casina, confraternizaron y se prepararon para vivir la experiencia, siempre excepcional, de la promesa del Voto de Covadonga.
Al anochecer el encuentro continuó en la Cueva ante la imagen de la Santina, vestida de blanco con el escudo de la Institución Teresiana, para orar, hacer memoria, pedir y agradecer. Fue un sereno momento en el que se alternaron textos y silencio, con el fondo permanente del sonido del agua propio del lugar.
Testimonio de los oferentes
A las 10 de mañana del domingo, en el salón del Museo, los oferentes compartieron el testimonio de la experiencia que presentaban ante la Santina. Mª Felicidad García Camino, directora del ámbito que incluye Asturias del Sector de España, actuó como anfitriona y fue dando la palabra. Inmaculada Pache, en nombre de la Directora General, Maite Uribe, presidió el acto y dirigió unas palabras. En ellas expresó: "Seamos capaces de mirar al mundo con ternura y cariño, salgamos de nuestros lugares para auxiliar a quien lo necesita, establezcamos en nuestras vidas, en nuestra querida Institución, esta dinámica de "justicia y ternura" que nos saca de nuestro reducido yo y nos lanza fuera para ser testigos de Jesús".
Como cada año los testimonios provocan emoción y transmiten verdad. La que se comunica desde la hondura de vivir una vocación y un carisma, con rostros, geografías, lenguas y culturas diferentes, pero nacidas de una misma inspiración. (Al final de la página se pueden descargar los textos completos y ver una galería de fotos).
Blanca Mª López, miembro de la Asociación Primaria, del Equipo de Santa María de Los Negrales, España, participó en nombre de quienes, desde Europa crean, facilitan, sirven y acompañan espacios de oración y encuentro. Expresó: "Nuestro sueño por hacer de Santa María una nueva Betania que, como dice la canción, es casa del amigo desde el corazón de Dios, hogar donde se curan las heridas, refugio donde se vela y se espera el clarear del día, posada donde se cuida la vida, lugar de encuentro que invita a salir hacia fuera con un amor renovado que libera y convoca. Los sueños de tantas personas que han llegado y siguen llegando a Santa María, con el corazón cargado de deseos, de necesidades, de penas y alegrías, de debilidades y empeños, de esperanza en Ti y en tu Hijo. Todos necesitando algo, pidiendo algo, deseando algo y siempre y todos, mirados, escuchados, acogidos". Con ella participaron las demás personas del equipo de la Casa de Los Negrales, quienes al final entregaron a los oferentes saquitos de lavanda.
Francesc Tous, de ACIT Joven, Barcelona, habló en nombre de los jóvenes que buscan a Dios y aprenden a orar en la escuela teresiana. Sus palabras, fruto de la vivencia de fe familiar y de su grupo: "En las relaciones sobre los años que Poveda pasó en Covadonga se remarca que fue una etapa marcada por una rigurosa ascesis, por el estudio y por la oración delante de la Santina. Por otro lado, impresiona leer algunas de las cartas que Poveda escribió esos años, especialmente las enviadas a las personas que acompañaba. Perdonad la expresión, pero hace un par de años algunos de los jóvenes que participamos en la pasada Asamblea de Acit Joven “flipamos” con un par de estas cartas donde Poveda conmina a sus destinatarios a “ser santos”. Ahí se revela de manera directa y sin tapujos el carácter y también el camino que Poveda y, por consiguiente, la Institución propone a los jóvenes: un camino que no “sabe de medias tintas”, que no sabe “conformarse con menos”, que es para toda la vida y que debe ser emprendido con humildad pero con perseverancia, y que está orientado a revelar lo que cada uno “debe y puede ser”, lo que “Dios quiere que sea”.
Consuelo Vélez, de la Asociación Primaria, de Bogotá, Colombia, en nombre de quienes desde América buscan y acompañan la espiritualidad de encarnación de la Institución Teresiana, especialmente el grupo de teólogas de América, relató las acciones realizadas a partir de la reflexión teológica hecha desde aquel continente. Concluyó con una oración: "Santa María de Covadonga: ponemos en tus manos los frutos de nuestro trabajo teológico, especialmente, en la vida de los miembros de la IT que se han sentido motivados a buscar maneras creativas de vivir el carisma en América. Pedimos para toda la Institución Teresiana, una fe que sabe dar razón de sí misma, manifestada en la espiritualidad de encarnación que el Padre Poveda nos invitó a vivir desde los orígenes, allí donde tú estuviste animando y convocando a tantos que nos han precedido y a todos los que hoy continuamos esta misma senda. Tu presencia nos renueve y nos de la audacia de comprometernos con los desafíos de esta historia presente, desde el carisma de la Institución Teresiana".
Annie Josse, de la Asociación Primaria, de Yaoundé, Camerún, representó a quienes oran desde África, un continente de vida y esperanza."En África, aprendí a rezar de una manera más encarnada, aprendí a reconocer el rostro del Señor en tantas personas heridas por la vida y por los demás, tantas personas que no cuentan, a las que se les desprecia, que no existen". Al final dijo: "Os invito a unirnos a la oración de la Iglesia de Camerún por la liberación de los rehenes – dos sacerdotes italianos y una religiosa canadiense – raptados hace casi dos meses y de los que estamos sin noticia. Os invito a unirnos a la oración de esas familias nigerianas cuyas hijas han sido raptadas por ser cristianas."
Ángela Alonso, de la Asociación Primaria, del Equipo de la Sede Internacional de Príncipe de Vergara, Madrid, habló por quienes expresan su oración en un servicio de acogida fraterna. "Es verdad que para muchas personas que han pasado por esta casa este lugar ha sido como un puerto para repostar y emprender nuevos caminos, dijo. Pero también mi experiencia confirma que para nosotras, los miembros de los diferentes equipos, este lugar ha sido una ventana del corazón que se asoma a la Institución internacional, que ayuda a descubrir la riqueza y actualidad de la misión a través de los testimonios de las personas del gobierno en sus cortas estancias, de las personas que van y vienen comprometidas por el Reino de Dios en lugares lejanos o cercanos, de las personas que retornan con la salud gastada en una entrega sin límites". Ángela estuvo acompañada por varias personas de los equipos de la Sede Internacional de Madrid y por las empleadas con algunos de sus familiares.
Elisa Estrada,de la Asociación Primaria, de Ammán, Jordania, dió su testimonio en nombre de quienes, desde Asia, hacen presente y ruegan diariamente por la Institución Teresiana en Tierra Santa. En el texto que compartió Elisa vinculó la significatividad de Covadonga, como origen de la I.T. y de Tierra Santa, como la tierra de la Redención. Concluyó preguntándose: "Cuando iba describiendo esta realidad, me vino a la mente esta pregunta: ¿Cómo es posible, tan pocos y dispersos, llevar a cabo tan empeñativa misión? La respuesta surgió inmediatamente `la única fuerza de que dispone la Obra Teresiana es la oración y en ella y por ella, en estos Santos Lugares, encontramos la fuerza".
Rufino Gregorio Puado y Elena Crespo, de la Asociación ACIT Madrid-La Mancha, España, del equipo de la Pascua de Los Negrales, representaron a los que promueven y acompañan espacios de oración y celebración del Misterio Pascual. Compartieron su vivencia como matrimonio y como familia. Participan desde hace años con sus tres hijos en la Pascua de Los Negrales. Describieron la experiencia e invitaron a hacer un ejercicio de imaginación para conocer, a través de breves testimonios, lo que niños, padres y jóvenes viven en cada triduo pascual. "La Pascua es un espacio para que las familias, como comunidad doméstica, puedan vivir la novedad pascual dentro de la comunidad cristiana. En ella los padres reciben el testimonio de los hijos y los hijos el testimonio de fe de los padres", concluyeron.
El Voto en la misa de peregrinos
Como es costumbre los oferentes expresan el Voto públicamente en el momento de acción de gracias de la eucaristía de peregrinos del último domingo de mayo. La misa fue presidida por D. Juan Antonio Menéndez, obispo auxiliar de Oviedo, y concelebrada por D. Juan José Tuñón, abad de Covadonga, D. Vicente Pañeda, sacerdote de Asturias y otro canónigo. La Escolanía, con su director y el organista de la basílica dieron solemnidad a la celebración.

En el inició saludó a los presentes el Abad de la Basílica, D. Juan José Tuñón, quien recordó la voluntad de san Pedro Poveda de que un grupo de la Institución Teresiana realizara cada año la promesa de volver al lugar donde ésta nació, ante la Santina.
En la homilía el obispo habló de la alegría que nace del espíritu, tema del plan pastoral que se está desarrollando en la archidiócesis de Oviedo. "La alegría nace de lo más profundo. Para vivir así hay que vivir lo que dice Jesús en el evangelio, permaneced en mi", expresó.
"Como Institucion Teresiana podéis aportar mucho para sacar a esta Europa adelante", dijo el obispo, recordando que en la jornada se realizaban las elecciones al parlamento europeo."Debéis seguir aportando en la educación, sobre todo a lo que el papa Benedicto XVI definía como emergencia educativa", sugirió.
Posteriormente los participantes compartieron una comida en clima de familia y fraternidad.
Laura Moreno Marrocos, desde Covadonga.



