BOSTON, Estados Unidos.
Durante más de cuatro décadas María Pilar Latorre estuvo al servicio de la catequesis hispana en la Arquidiócesis de Boston, Estado Unidos. Lo hizo por la satisfacción de vivir la alegría de evangelizar, al tiempo que ejercía su profesión como profesora de español en Emmanuel College. Tuvo lugar un simposio - homenaje.
Al iniciar una nueva etapa en su vida, la Escuela de Ministerios de Boston College le rindió homenaje, no con diplomas o una medalla, sino organizando un simposio para presentar el panorama presente y futuro de los católicos hispanos en los Estados Unidos, en donde su población sigue creciendo y extendiéndose más allá de las zonas comúnmente reconocidas como hispanas.
Durante el simposio ella misma afirmó que en Estados Unidos “hay un pueblo que busca a Dios, que lo necesita, que lo ama, que tiene sus raíces encarnadas en una fe sencilla y verdadera, con el que tenemos un compromiso y al que nos debemos con gratitud y en gratuidad”.
Un reciente estudio a nivel nacional indica que un 65 por ciento de los católicos con menos de 18 años en los Estados Unido es hispano, por lo que “el presente y el futuro del catolicismo del país está ligado a la presencia Hispana”. Es la conclusión que saca Offsman Ospino, director del programa de postgrado en el Ministerio Hispano en la Escuela de Ministerios de Boston College y uno de los conferenciantes en el simposio, del que se hizo eco el periódico de la Arquidiócesis: The Pilot.
En una entrevista con The Pilot, Ospino señaló que Latorre ha trabajado con entrega para hacer avanzar la catequesis hispana con la creación de programas como el Instituto de Formación de Laicos.
“Durante 40 años hemos tenido sólo una Pilar Latorre, pero si consideramos las necesidades y los cambios demográficos en la población católica necesitaríamos cuatro o cinco como ella trabajando con los hispanos”, dijo. También la comunidad haitiana y brasileña necesitarían a alguien en una posición similar para su catequesis, apuntó Ospino.
Otros panelistas en el simposio hablaron de la relación entre catequesis y justicia social, la importancia de la escuela católica y la necesidad de organizaciones nacionales que apoyen la catequesis y la educación para los católicos hispanos.
El homenaje incluyó una comida durante la que algunos invitados comentaron sobre las contribuciones de Latorre y recordaron su trayectoria. Ella misma ofreció unas palabras de gratitud recordando sus inicios como catequista en la catedral preparando a los niños de Primera Comunión y recordando cómo a finales de los años 60 el entonces cardenal de Boston, Humberto Medeiros le pidió iniciar la Oficina de Catequesis Hispana desde la Oficina de Educación Religiosa. Desde esta oficina, a largo de los años nació: el Programa Básico y el Programa Intermedio de Formación de Catequistas, el Programa de Educadores de la Fe, anticipo del Instituto de Formación de Laicos.
“Desde esta Oficina vimos nacer los Congresos Diocesanos de Educación Religiosa en español, los Retiros para catequistas, el siempre esperado “Domingo Catequético” que, haciendo eco a la invitación nacional, celebramos todos los años para iniciar el curso con nueva fe y renovada energía”, recordó Latorre. Unidos a otras oficinas de distintos Estados, Latorre consiguió que las editoriales publicaran, primero libros en español, más tarde libros bilingües.
Latorre fue nombrada asistente al director de la catequesis hispana y siguió en su puesto con el cardenal arzobispo Bernard Law y con el actual cardenal Mons. Sean O’Malley.

Su trabajo también se extendió a programas de radio y a la formación del Diaconado Permanente. Entre los eventos que recordó en sus palabras de gratitud se cuenta la Peregrinación al Rosario de Piedra que celebra cada año la Congregación Mariana y la iniciativa, copia de una tradición del Colegio de la Institución Teresiana donde me eduqué y que conocíamos como “el día de la Virgen”, para darla a conocer.
Esta incansable evangelizadora española, miembro de la Institución Teresiana, llegó a Estados Unidos en 1967 después de cinco años de trabajo en Colombia, para ocupar un puesto de profesora de español en Emmanuel College en Boston, puesto que ocupó hasta Junio del 1992 mientras alternaba su servicio en la catequesis. Fue reconocida como Emeritus Profesor en la graduación de ese año y no duda en afirmar que “ estos años han sido para mi, en Emmanuel College una bendición de Dios y el lugar en donde conocí y me enamoré de los Estados Unidos de su gente tan variopinta que me abrió una inmensa veta no solo a Usa sino al mundo. Trabajar con la juventud universitaria del College fue para ella “un reto y un regalo inigualable”.
El homenaje recibido el pasado 16 de junio lo ofreció “a los verdaderos protagonistas de tantas cosas buenas como han ocurrido en la Catequesis Hispana de la Arquidiócesis de Boston desde 1971”. Fue recordando a personas y nombrando a grupos. “Para ustedes Catequistas de niños y adolescentes, para ustedes Catequistas de adultos, para ustedes comprometidos con los Programas de RICA, (Rito de Iniciación Cristiana) con los programas de Bautismo, para ustedes que tan generosamente han dedicado horas y horas a prepararse y con los que he compartido tantas horas de formación es también este homenaje. Solo así, sabiendo que es de todos, me siento feliz, lo acojo y lo celebro”.
Mirando al futuro Latorre afirmó que: “tenemos que seguir buscando nuevos caminos, ofreciendo nuevos programas, acogiendo nuevas iniciativas”.
Subrayó que: “Sí, hay algo nuevo. Toda una invitación al servicio y a la entrega con la alegría y el gozo del Evangelio. Que el Señor nos bendiga y bendiga nuestros buenos deseos”.
Araceli Cantero Guibert, Estados Unidos



