LOS NEGRALES, MADRID. España.
Se han celebrado en Los Negrales, Madrid, las Jornadas Internacionales, con motivo del V Centenario de Teresa de Jesús, que organiza la Institución Teresiana, con el lema "Mirad que convida el Señor a todos". Del 9 al 12 de julio se ha presentado la persona de Teresa desde muy distintas perspectivas y la incidencia que tiene su mensaje para el mundo de hoy. El numeroso público inscrito ha disfrutado de las ponencias, experiencias de oración y comunicaciones. Una danza orante cerró las Jornadas.
Las Jornadas se iniciaron con un creativo acercamiento audiovisual, y a través de los sentidos, al contexto histórico y cultural del tiempo de santa Teresa, el viernes 10 de julio.

La ponencia de apertura de las Jornadas estuvo a cargo de Maite Uribe, Directora General de la Institución Teresiana. Comentando el lema de este encuentro, Maite Uribe afirmó que este convite es el de la oración, un camino que la santa invita a recorrer por diferentes vías. Destacó la actualidad de Teresa de Jesús y afirmó que esta cita es una “oportunidad única”. Subrayó que la santa “nos impulsa a un compromiso exigente con la realidad”, recordando su frase: "Estáse ardiendo el mundo... ¿y hemos de gastar el tiempo en cosas de poco valor?". (Se puede descargar el discurso al final de la página)
Señaló, ante el trato indebido a la mujer de su tiempo, la defensa que hizo santa Teresa de su capacidad para el diálogo espiritual. Ante la llamada a la vida interior de la santa, Maite Uribe dijo que la celebración de este V Centenario “es una ocasión para ver que es posible vivirse así” y concluyó invitando a pedir a Dios “que nos dé el agua viva”.
La primera conferencia del día, con el título “Teresa de Ahumada, Teresa de Jesús. Identidad, luz y palabra en el siglo XXI”, estuvo a cargo de Carmen Azaustre, doctora en Filología Hispánica y Directora de la Cátedra Josefa Segovia del CITeS de Ávila. Comenzó la ponente preguntándose ¿quién es Teresa? Y enumeró todas las definiciones que se pueden dar de esta mujer extraordinaria, aunque se detuvo en el proceso de humanización que existe entre los dos nombres que usó la santa: Teresa de Ahumada-Teresa de Jesús. El primero hace referencia a su contexto familiar y humano, en el segundo, que empezó a usar por primera vez en 1562, “el amor de Dios se hace en Teresa misión y compromiso”.
De todas las facetas de la santa, la ponente destacó que “es una mujer herida por la palabra, traspasada por la luz”, y subrayó en ella “la pasión de escribir” que la lleva al conocimiento de su yo y al encuentro profundo con otros mundos. En Teresa su palabra es desvelamiento de su experiencia interior, de la que nacerán obras. La palabras solas no bastan. La razón de la palabra para Teresa es el servicio. Marta y María, en indivisible actitud. Oración y servicio son dos palabras indisolublemente unidas para ella. Ante la incapacidad de nombrar aquello que ha vivido, se convierte en “buscadora de palabras” y por ello es consciente de que es necesario el contacto con los letrados para buscar las palabras para expresarse.
Destacó la ponente que las palabras de Teresa son “palabras de mujer” en un tiempo en que la educación de las mujeres sufre limitaciones. Ante estas dificultades, santa Teresa se queja del acorralamiento en que los hijos de Adán tienen a las mujeres. Dada la inclusión en el índice de libros prohibidos de algunos que eran muy leídos por Teresa, “Jesús se convierte en libro vivo” para ella.

Ágora de Teresa
La tarde de esta primera jornada estuvo dedicada a la presentación de comunicaciones, en el espacio Ágora, con un variado contenido que abordó de modo creativo diferentes aspectos que proyecta en el hoy la persona de Teresa de Ávila.
Las comunicaciones presentadas fueron: “Una aproximación a Teresa de Jesús en el Libro de la Vida desde la psicología de la gratitud”, por Rosa Elosúa; “Cinco miradas a Jesús a través de Teresa”, por Teresa Berrueta; “La experiencia mística de Teresa de Jesús a través de los sentidos corporales”, por Montserrat Izquierdo; “¡Oh soberanas virtudes!”, por Mª José Prieto; “Diálogo transcultural en el ámbito africano a la luz de Teresa: la humanidad bien entendida”, por Carmen Soto, Marcelina Losoba, Cathy Soh; “Iconos contemporáneos de Teresa de Jesús: entre los cánones bizantinos tradicionales y representaciones occidentales de la Santa”, por Nadine Boddaert; “Los distintos rostros de Jesús en su propia tierra: una doble mirada”, por Asunción Nicolau; “La pedagogía de la interioridad”, por Nenita Tenefrancia, Goretti Gonsalves, Jennifer Fernandez. En el auditorio la pintora Mª Teresa Martínez Ugalde proyectó y comentó un dvd titulado “El Castillo Interior”, que recoge las pinturas de su exposición presente en estas Jornadas, acompañadas de textos de la Santa y del Evangelio.
El segundo día, 11 de julio, Mª Asunción Ortiz, doctora en Historia y archivera en el Archivo Histórico IT, habló sobre “¿No os parece un acierto que nuestra empresa lleve el nombre de teresiana?”. La ponente indicó que este interrogante está incluido en un texto de Pedro Poveda de 1915 en el que describe a santa Teresa como eminentemente humana y toda de Dios. Un texto que fue adquiriendo cada vez más un interés referencial. Subrayó Ortiz que, entre las líneas maestras de la espiritualidad teresiana que fueron madurando con el tiempo, como referentes que impregnaron su desarrollo y maduración, está sin duda santa Teresa de Jesús.
Cinco miradas sobre Teresa
Este mismo día tuvo lugar una mesa redonda con el título “No somos ángeles. Cinco miradas sobre Teresa”. La mesa fue moderada por Manuela Aguilera, Directora del Consejo de Cultura. En ella, Maximiliano Herráiz, OCD, expuso la categoría de la amistad en Teresa de Jesús. Afirmó que según la santa, para ser amigos de Dios, hay que cambiar el ser, pasar del hombre viejo al hombre nuevo. Este cambio tiene tres dimensiones: amor de unos con otros, desasimiento de todo lo creado y verdadera humildad.

Concha Piñero, venida de Brasil, presentó a Teresa de Jesús como lectora, a través del texto de “Conceptos del amor de Dios”, sobre el Cantar de los Cantares, en el que expresa su libertad de lectura. Lo dedica a sus monjas, convencida de que ninguna barrera les impediría la fruición poética. La poesía para ella se revela un campo de libertad.
Claude Plettner, de Francia, presentó a Teresa como cuerpo y alma. Afirmó que Teresa hace de su cuerpo un escrito que dice Dios, abre un espacio que hace cuerpo con otros y da testimonio de su fe inventando las palabras. Un triple impulso de una verdadera audacia y una invitación a seguirla.
Cecilia Padvalskis, de Argentina, hizo una aproximación psicoanalítica a la experiencia mística de Teresa de Jesús, deteniéndose en su comentario al Cantar de los Cantares. Un momento de camino espiritual que expresa la experiencia del matrimonio espiritual. Se trata, dijo, de una forma de apropiación del placer, vivido en una experiencia de oración. Subrayó que la experiencia de amor de Teresa es una experiencia que la saca de sí hacia la alteridad.
Elisabeth Münzebrock, de Alemania, expuso la humanidad de Teresa de Jesús a través de su correspondencia. Afirmó que quien entra en contacto con ella se queda prendado del embrujo de su personalidad. “Es un genio de la amistad”, dijo. Lucha por un prolongado desasimiento de todo lo que se opone a la amistad con Dios mientras sigue siendo la mujer realista, organizadora, psicóloga fuera de serie, que organizó una de las reformas más importantes de la historia de la Iglesia.
Por la tarde, hubo nuevas comunicaciones en el espacio Ágora: “Blanca de los Ríos y las hablas de Dios en Teresa de Jesús”, por Carmen Azaustre; “Dimensión relacional de Teresa de Jesús en Las Moradas”, por Pilar Oñate; “Cinco miradas de mujer a Teresa de Jesús: Kate O'Brien, Marcelle Auclair, Rosa Rossi, Cathleen Medwick y Edith Stein”, por Mª Pilar Díaz; “Derecho y libertad en Santa Teresa: a propósito del inciso sobre el buen gobierno de las prioras (Libro de las Fundaciones)”, por Raquel Pérez; “La imagen del precioso licor y el vaso quebrado en el libro de la Vida” e “Ilustración plástica de la imagen del vaso y el licor en Santa Teresa”, por Berta Marco y Ana María Garrido respectivamente; “Teresa de Jesús, inspiración de mujeres del siglo XX. Su influencia en dos líderes católicas: Carmen Cuesta y Carmen García Nieto”, por Nieves San Martín. "Santa Teresa de Jesús y su estar en el mundo", por Teresa L. Ferrer. La comunicación de Rufina Cárdenas, cantautora, tuvo lugar en el auditorio donde interpretó siete canciones inspiradas en la santa: “Verdad”, “Mirarte has en mí”, “Vida es”, “Agua y fuego”, “Unidos a ti”, “Ábrele caminos a la vida” y “Vivir mil vidas, morir mil muertes; gustar mil cielos, sufrir mil suertes”, que dio título a su comunicación.
Místicos, sabios y profetas
La conferencia que culminó estas densas y ricas jornadas estuvo a cargo de Lúcia Pedrosa, doctora en Teología Sistemática y profesora de la Universidad Católica de Río de Janeiro. La ponente se centró en las figuras de Jesús, Teresa y Pedro Poveda como místicos sabios y profetas. Afirmó que mística, sabiduría y profecía no se separan. Ellas nos muestran la propia forma de ser y de vivir de Jesús de Nazaret. Santa Teresa es testigo, en el seguimiento del Maestro, de la mística-sabiduría-profecía. A través de la mística, nace una nueva relación con Dios; a través de la sabiduría, se tejen formas del bien vivir y de relacionarse en la vida cotidiana, según la lógica de Dios; a través de la profecía, la Iglesia y la sociedad son dotadas de opciones osadas y transformadoras, dignas de la Palabra creadora de Dios en el mundo. Siguiendo el camino de santa Teresa de Jesús, san Pedro Poveda vivió, de igual manera, esas tres dimensiones de la espiritualidad, hasta el martirio.
Un espacio de oración, que abría los trabajos de la mañana, una eucaristía al final de la jornada y los diversos momentos de oración después de la cena en los que cinco textos de Teresa: “Dame, Señor, de tu agua”, “Yo solo podía pensar en Cristo como hombre”, “No os pido más de que le miréis”, “Si es imagen, es imagen viva, es Cristo vivo”, “Vida es vivir de tal manera... que no se tema nada que nos pueda suceder”, guiados por Tere Berrueta, Rufina Cárdenas, Pilar Concejo, Montse Izquierdo y Anabela Rodríguez, fueron las palabras que continuaron ese diálogo de amistad iniciado en la mañana de cada día. Y que profundizaron todo lo escuchado, vivido, intercambiado y disfrutado a lo largo de la jornada. Se han vivido tres días intensos que han propiciado una oportunidad única para entrar con un sentido nuevo en el mensaje de Teresa de Jesús para este aquí y ahora.
Una danza orante con los temas del agua y el fuego, con textos de Teresa, fue el cierre de estas Jornadas.
Texto: Nieves San Martín.
Fotos: Conce Holgado



