JAÉN, España.
El día 29 de noviembre pasado alrededor de 120 personas de los Proyectos Arrayanes, de Linares y Rajab de Jaén, mantuvieron una convivencia intercultural. El encuentro fue en Vílches (Jaén).
La jornada comenzó con una visita cultural por el casco histórico del pueblo contemplando algunas de las cuevas del mismo, y los restos de la Fortaleza árabe, el Santuario de la Virgen del Castillo y el Museo Giribaile. Después compartieron comida, cantos y juegos. Finalizaron con una súplica interreligiosa por la Paz.
Los participantes han expresado que recordarán “el encuentro marcado por el compartir sintiéndonos hermanos/as unos de otros. Un día de gozo y ternura inimaginables”. Dijeron también que, “este tipo de experiencias son las que crean otra relación posible, donde se percibe como un don el poder comunicar la Buena Noticia de la Paz y Convivencia entre culturas, desde la certeza de que al mirar a los demás como personas llenas de dignidad, lo distinto y diferente se enriquece”.

Testimonios sobre lo vivido
La oración compartida a Alláh y al Padre-Madre Dios, emocionó a los participantes. Una fotografía del Papa Francisco descalzándose al entrar en la Mezquita de Bangui (R. Centroafricana) había sido colocada en el lugar de la celebración: “Acercarnos a otra cultura, a otra religión, no es un mero gesto ritual ni un simple signo interreligioso. Que Francisco se descalce en el contexto habitual en el que vivimos y en un país en el que la violencia entre cristianos y musulmanes es manifiesta, se convierte en un gesto casi sacramental”. “Descalzarse significa soltar lo propio para entrar en el terreno del otro, terreno que se considera sagrado”, expresaron.
“Cuando decimos soltar lo propio no nos referimos a perder ninguna identidad sino entender que la única identidad que existe es común con la del que tengo enfrente. Que lo importante es el único terreno que pisamos, y en el que vivimos, nos movemos y existimos.

En nuestra sociedad seguimos apegados a la etiqueta, a una concepción de lo comunitario que se identifica más con el nombre de mi grupo que con la esencia”. J. Palma, compartió que “este tipo de convivencias, de experiencias de interreligiosidad debe llevarnos a una profunda reflexión sobre qué es lo identitario; sobre qué zapatos deberemos quitarnos para pisar el único terreno sagrado, el del Amor Compasivo”.

Conmueve sentir que el grano de mostaza de la Institución Teresiana en Linares y Jaén da sentido al caminar de personas en un momento dado de sus vidas y también a un grupo de voluntarios/as cargados de ternura y cariño.
En esta convivencia, hemos comprobado que lo que parece imposible en todos los órdenes, puede ser posible y ha sido una realidad: Hemos convivido y rezado en común personas de 12 países: Marruecos, Mali, Burkina, Senegal, Nigeria, Pakistán. Todos en un mismo abrazo, en una misma sonrisa y gesto de complicidad compartido.

“Hemos visto y vivido algo nuevo, como una pequeña luz en medio de la noche, pequeña luz llamada a encontrarse con muchas otras luces hasta llenar la tierra toda. En este día de nuevo se ha manifestado el desbordamiento del Amor que rompe fronteras y abre puertas, llamándonos a construir la verdadera Paz, como familia humana unida y rica en su diversidad”.
“La paz se hace todos los días. La paz es un trabajo artesanal, que se hace con las manos. La paz se hace con la propia vida. ¿Cómo puedo ser yo artesano de la paz?” nos cuestionaba el hermano Papa Francisco en su pasado viaje a África. Y viendo este tipo de experiencias, vemos que la Paz con mayúsculas se amasa con ternura, cariño, realismo, ilusión, trabajo día a día y abriendo camino a experiencias de fe, acercándonos a los más malqueridos de nuestra sociedad”.

La carta de Adviento de Maite Uribe la vemos hecha Vida y Luz en los rostros de las personas con quienes convivimos cotidianamente, en las relaciones que trenzamos con otros grupos de Linares y Jaén respectivamente; creando una Red de Solidaridad y cercanía, una red de caminos por transitar.
“Miremos cada día con detenimiento los diferentes rostros de nuestro mundo desde un contexto global para descubrir los maravillosos milagros que acontecen cada día en la realidad social, económica, política y ambiental, discerniendo entre ellos los signos de esperanza de la presencia de Dios entre nosotros; ésta es nuestra certeza, “Jesús, camina en el smog de la ciudad, se ha mezclado entre nosotros, el Emmanuel, el príncipe de la paz, consejero maravilloso, Dios fuerte”. (Carta de Adviento 2015, Maite Uribe)
Deseamos seguir acompañando a personas en exclusión, dejándonos al mismo tiempo acompañar en este camino, desde la certeza de que Dios nos irá regalando su Luz.

Feliz camino de Adviento. Ojalá sepamos escuchar la voz del Señor y aprendamos a dar respuestas creativas, constructoras de la verdadera Paz, generadoras de Vida nueva. Unidos/as es posible.
Concluimos con una frase de Mons. Santiago Agrelo: “Espero que en la frontera, a la luz de la fe, se nos encuentre siempre tan cerca de los pobres, que se nos confunda con ellos, que seamos uno con ellos”.
Que seamos uno con ellos.
ASC Poveda y Proyecto Rajab



