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MADRID, España.

El pasado 25 de febrero la Cátedra Pedro Poveda de la Universidad Pontificia de Salamanca tuvo a su cargo el espacio "Lectura creyente de la realidad" que organiza el Instituto de Pastoral, vinculado con la misma universidad.

Un hueso duro del diálogo de la actual búsqueda de acuerdo entre los distintos partidos de España es la reforma laboral. Casi todas las formaciones -menos obviamente el gobierno en funciones-, están de acuerdo en que se necesita una profunda reforma laboral en España, que acabe con la precariedad y proporcione un medio de subsistencia a familias sin un solo miembro empleado. La figura del trabajador pobre es un "mérito" del Gobierno Rajoy, sin olvidar por ello el alto precio que España tuvo que pagar, durante la recesión, para evitar el rescate económico por parte de instancias internacionales. En este momento histórico, Margarira Tarabini-Castellani, profesora de la Universidad de las Islas Baleares, ofreció una serie de propuestas que mejorarían la situación de los trabajadores en España.

En un encuentro, propiciado por el Instituto Superior de Pastoral y la Cátedra Pedro Poveda, ambos organismos de la Universidad de Salamanca, la profesora Tarabini hizo una serie de propuestas factibles, que mejorarían mucho la situación de los trabajadores en condiciones más vulnerables.

El pasado jueves 25 de febrero, en el Aula 1 del Instituto Superior de Pastoral, en la Ciudad Universitaria de Madrid, dentro de las actividades académicas del citado instituto, se hizo una "lectura creyente de la realidad", con la colaboración de la Cátedra Pedro Poveda.

Coordinó el encuentro, titulado "La precariedad laboral: razones y desafíos", la exdirectora general de la Institución Teresiana, y actual directora de la Cátedra Pedro Poveda, Loreto Ballester.

0318-1La profesora Tarabini expuso que "es muy difícil imponer la solidaridad por la fuerza de los hechos", pero puede que lleguen las circunstancias que nos obliguen a ello. Entre otras cosas, a lo largo del diálogo con los asistentes, aludió a que Europa se tiene que plantear cómo evitar que se produzca trabajo esclavo en terceros países.

Sugirió líneas de actuación, que son al mismo tiempo rendijas de esperanza, en la actual situación que vive nuestro país. En primer lugar, crear una cultura "de la reclamación de derechos", frente a la imperante cultura del miedo entre los trabajadores. También, un ordenamiento jurídico que sea instrumento para detectar síntomas anómalos.

Citó algunas cosas que han mejorado en España, como la ley de Extranjería y sus reglamentos, pero que todavía adolece de rigidez a la hora de desalentar a ciertos empleadores. Un factor clave es la mejora en tecnología, para poder ser un país más competitivo. Y un decidido apoyo a las pymes, que son la mayoría. Afirmó que la actual legislación laboral favorece a la gran empresa, que es una minoría, mientras que no apoya al 90% del tejido productivo, que son empresas pequeñas.

Durante el turno de preguntas, Margarita Tarabini, sobre si conocía el actual pacto PSOE-Ciudadanos, con vistas a la investidura de Pedro Sánchez, así como su opinión sobre el mismo, afirmó que, en cuestión laboral, es un buen acuerdo. Comentó que ha podido estar muy cerca de algunos redactores del mismo y que es resultado de posturas dialogantes. La figura del contrato estable le parece una versión mejorada del contrato único propuesto por algunos, y puede ser muy bueno. En todo caso, subrayó, "lo que había antes era peor".

Señaló la mejora de las indemnizaciones por despido es una relativa pero "está claro que lo que tenemos no funciona". Es partidaria de derogar la reforma laboral, porque "lo que había antes era peor" y, en todo caso, aspirar al máximo (45 días por año trabajado) sólo favorecería al 2% de los trabajadores, que son los que tendrían derecho a esa indemnización. En conclusión, se mostró partidaria de "cambiar la norma para favorecer a los débiles".

Nieves San Martín

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