DUBLÍN, Irlanda.
En el marco de las celebraciones por el 50º aniversario del Colegio Teresiano de Dublín, tuvo lugar, el pasado 25 de febrero, una noche dedicada a reflexionar sobre la educación desde la pedagogía de Pedro Poveda. Ciara Brown ofrece su testimonio de la velada.
La actividad estuvo dirigida por Guillermina Damas, miembro de la Institución Teresiana, profesora de Física y Matemáticas en Miami Dade College, Florida por mas de treinta años. Contó con las aportaciones de cuatro antiguas alumnas:
- Deirdre O'Gorman, GP, Maestría en Salud Pública, voluntaria en África;
- Karen Banks, Vicepresidenta General de la Comisión Europea sobre Servicio Jurídico;
- Catalina Godson, Profesora de Medicina Molecular y ex-vicepresidenta de UCD;
- Cliona Lorton, Profesora Clínica de Medicina Paliativa, TCD
El encuentro fue algo singular
El salón de actos estaba repleto. En primer lugar Guillermina Damas se dirigió a la audiencia con una reflexión muy interesante sobre Pedro Poveda y su visión sobre la educación de la mujer. Explicó que sus ideas eran provocadoras y adelantadas a su tiempo, con altos ideales y expectativas para nosotros. Él nos enseñó cómo se es verdaderamente humano, desde la dimensión de Dios en nuestras vidas, y nos pidió un aprendizaje continuado, dijo.
A continuación hablaron las cuatro antiguas alumnas, cada una de diferentes épocas. Y aunque no se conocían ni habían tenido oportunidad de ponerse en contacto, hicieron eco las unas de las otras con un parecido sorprendente sobre lo que significa haber experimentado una educación Teresiana. Todas hablaron sobre cómo los valores que les fueron inculcados las han llevado hacia adelante en la vida. Las mujeres fueron inspiradoras. Estaban emocionadas.
Es evidente que la invitación para hablar hizo que cada una reflexionara sobre su vida y trabajo y sobre como su educación Teresiana había contribuido a formarlas. Cada una, a su manera, estaba emocionada ante las reflexiones.
Deirdre O'Gorman relató una experiencia que tuvo durante su etapa estudiantil en un voluntariado en África. Su explicación sobre lo que aprendió hacía pensar. Dijo que había aprendido a entender la diferencia entre "lo que necesitamos, y lo que queremos".
Cliona Lorton trabaja en una rama difícil de la medicina, pero ella es una persona alegre, divertida y contaba sus historias con humor y gracia.
A modo de síntesis del compartir de cada una, se podría decir que: Las chicas del Colegio Teresiano se graduaron llenas de confianza y esperanza, creyendo plenamente en su propio potencial, y sin ningún temor a que pudieran experimentar alguna discriminación sexista u otros obstáculos para ir hacia adelante.
"Sin miedo", fueron las palabras que Catherine Godson utilizó para describir las chicas del colegio. Se percibía en ellas un fuerte sentido de sí mismas y grandes metas para una carrera con éxito.
Catherine también habló sobre como las estudiantes aprecian profundamente la influencia de quien fuera directora del Colegio por muchos años, Suzanne McGowan en sus vidas. Fue extraordinaria, por su dinamismo, integridad y dedicación a cada chica que pasó por el colegio. Cada persona era tratada con mucho respeto. Ella las ayudó para ser lo mejor que pudieran ser, desde adentro hacia afuera. Catherine también alabó el buen ambiente y las amistades perdurables del colegio.
¿Cómo se inculcó esa confianza en si mimas y la esperanza en estas chicas en el colegio? A través del respeto. Las cuatro antiguas alumnas mencionaron que habían sido respetadas como jóvenes adultas (no hablándoles con aires de superioridad o como simples niñas). Respetadas por sus opiniones y animadas a tratar a los demás con respeto también. Karen dijo que este énfasis sobre el respeto a los demás siempre le ha ayudado en la difícil tarea de dirigir a otros en su trabajo. Catherine valoró el trabajo en colaboración y en equipo que fue fundamental para la investigación científica y en su papel de orientación a investigadores jóvenes y estudiantes de doctorado.
Las cuatro agradecieron al colegio una educación verdaderamente inspiradora.
Las tres científicas reconocieron su deuda con Anne, Anne Marie y Brenda. Cliona Lorton también mencionó a los miembros de la Institución Teresiana como modelos.
Catherine habló del amor a la poesía inculcado en ella por la señora McGarry y Karen mencionó que su facilidad con los idiomas fue fomentada en el colegio, lo que le ha ayudado en su exitosa carrera en la Comisión Europea.
Al final de la noche, Anthony, el Director del colegio, dejó claro que este legado, estos valores teresianos deben ser defendidos y fomentados en el futuro. Que el espíritu del colegio seguirá vivo para las generaciones venideras.
Pocas veces he estado tan cogida de alegría en una ocasión como ésta. El ambiente en el salón era tangible. No sólo las mujeres fueron oradoras excelentes y con carreras impresionantes y con éxito, sino que inspiraron una sensación de alegría y orgullo de ser Teresianas en todos los que las oyeron ese jueves por la noche.
Ciara Brown, Antigua Alumna (graduada en 1980)
Corresponsal del Comité de celebraciones del cincuentenario.



