Restringido / Restricted

LIMA, Perú.
Compartimos una experiencia vivida por Jóvenes del Movimiento de la Institución Teresiana en Perú (Jóvenes IT – Perú) durante la pasada Pascua, en la ciudad de Lima, y escrita por los protagonistas. Aunque vivimos ya en el tiempo litúrgico ordinario, merece la pena volver a esta propuesta que se proyecta hacia el futuro.

El hermoso anuncio del Reino de Dios

Jóvenes del Movimiento de la Institución Teresiana en Perú (Jóvenes IT – Perú), en el afán de compartir el hermoso anuncio del Reino de Dios, nos atrevimos a soñar con una Pascua Juvenil auténtica, alegre y misionera. Un espacio en el que pondríamos todas nuestras energías para lograr que más jóvenes, como nosotros, redescubran a un Jesús que nos abre los brazos y nos acoge con nuestras diferencias y fragilidades. Un Jesús escandalosamente humano que nos impulsa con su vida a creer que un mundo mejor siempre es posible.

0524-3

Nuestro contexto nos enfrenta a realidades dolorosas: la cultura del descarte, el consumismo, la inmediatez y el fatalismo van socavando y empañando la figura de Jesús y como consecuencia, llenando a muchos jóvenes de una especie de desesperanza aciaga e incredulidad. Más ello no ha sido impedimento para seguir creyendo que aún existen vías para dar a conocer y compartir el amor de Dios y la promesa de su Reino. Un Reino que no es ajeno a nuestras vidas, un reino que se imprime en el rostro de aquellos que son excluidos y olvidados diariamente. Conscientes, como diría Santa Teresa, de que nuestro mundo arde fuimos empoderándonos de nuestra misión cristiana, y empezamos a andar convencidos de que la verdad está en las obras y no solo en las palabras.

Nos preguntamos ¿Cómo dar a conocer una figura renovada de Jesús? ¿Cómo decirle a un joven que sufre por diversos motivos que Jesús lo ama? ¿Cómo hacer que los jóvenes redescubran a Dios en un mundo como el actual? Motivados por estas preguntas nos aventuramos a organizar un espacio que permita el encuentro profundo, real y sincero con Jesús.

0524-2

En tanto, creíamos necesario aterrizar en los corazones de estos jóvenes a Jesús hecho hombre; sin rechazar su dimensión divina que nos llena de misticismo, pero que lamentablemente muchas veces su interpretación tiende a alejarlo y sentarlo en un trono en lo más inalcanzable de nuestro cielo y de la realidad. Nuestro afán consistió en que los jóvenes redescubran y se motiven en conocer esa dimensión humana que compartimos con Jesús. Y que puedan reconocer en la cotidianidad esos gestos que también se hacían carne en él. Gestos de humildad, servicio, generosidad, entrega permanente, gestos revolucionarios. Quizá idealistas para una sociedad que en los tiempos de Jesús estaba dividida y en la que era evidente una serie de brechas sociales, políticas y económicas. Sin embargo, Jesús nos demuestra con su vida que sí es posible cambiar aquellas estructuras que van en contra de la justicia y el amor.

Construimos un proyecto para el año 2016 que se iniciaba en la Pascua Juvenil como un medio para dar respuesta a propósitos más grandes:

Una de las convocatorias fue al Triduo Pascual. Participaron 38 jóvenes entre los 14 a 18 años de edad. Fueron días con actividades significativas, trabajo en comunidades, talleres de oración, dinámicas, cantos y celebraciones. Fueron días entregados totalmente a Jesús y al hermano. Asimismo, desde el equipo organizador no solo hemos tenido la oportunidad de compartir y gozar a los participantes viviendo cada dinámica y cada momento de oración sino también hemos tenido la oportunidad de gozar a la hermana y al hermano que nos acompañaba en la funciones de guiar el sentido de la Pascua.

0524-4

Experimentar la frescura de un Jesús amigo, compañero de camino y hermano ha sido una experiencia que hemos ido disfrutando a lo largo de la Pascua. Esta aventura espiritual estuvo alimentada de un sentimiento común entre los jóvenes que participamos: sed y hambre de encontrarnos con Jesús y hallar en Él aquel horizonte que da sentido a nuestro ser y estar en el mundo.

0524-5

Queremos terminar agradeciendo al Dios de la vida que siempre sale a nuestro encuentro; a nuestra Institución Teresiana - Perú por la confianza y apuesta por los jóvenes, por la cercanía, por el acompañamiento a través de cada correo de ánimo, fuerzas y aliento, y por sus constantes oraciones. Nos despedimos con la confianza de que Jesús está entre nosotros y que San Pedro Poveda sigue inspirando a más jóvenes.

0524-6

El equipo coordinador estuvo formado por cinco personas además de un sacerdote que presidió las celebraciones y acompañó las dinámicas propuestas. Hubo ocho coordinadores de comunidad y tres personas para los talleres.

Nicolás Barrantes, Paulo Urbina, Pável Laban


© 2026 Institución Teresiana - archivo de noticias de 2011 a 2020