MONTEVIDEO, Uruguay.
Del 8 al 10 de octubre pasado tuvo lugar el “Encuentro de Residencias Universitarias de América Latina” animadas por la Institución Teresiana, bajo el lema “Algo más que residir”. Fueron invitados responsables de Residencias Universitarias de otros grupos.
“Para todos hay un momento decisivo en la vida y éste bien aprovechado suele ser el principio de la felicidad". San Pedro Poveda
Con el fin de alentar nuestra tarea en el encuentro con otros, intercambiar experiencias significativas y reflexionar la misión con universitarios hoy, nos encontramos bajo el lema “Algo más que residir”, integrantes de ocho residencias de América, cinco de las cuales son animadas por la Institución Teresiana.
Participaron presencialmente representantes de las Residencias Universitarias de Brasil, Bolivia, Perú y Uruguay; México se sumó con modalidad "on line". Para enriquecer nuestro trabajo fueron invitados representantes de otras residencias locales con quienes la Institución Teresiana mantiene relación: Salesianos, Frailes Conventuales y religiosas de María Inmaculada.
Más allá de la diversidad cultural o carismática, del necesario discernimiento local, valoramos cómo las residencias ofrecen una experiencia de convivencia y relación formativa y sostenedora. Con facilidad encontramos un sentido común en la tarea educativa y humanizadora que tanto anima la pedagogía ambiental de Pedro Poveda: “El secreto está en que se sientan como en su casa”, decía en 1933.
La privilegiada etapa de la vida con la que trabajamos, tiempo de maduración de opciones fundamentales, nos permite ofrecer experiencias significativas desde el acompañamiento, la intención pastoral, así como experiencias de voluntariado o la convivencia intercultural, aún dentro de un mismo país. Fue iluminador escucharnos en estos empeños y constatar caminos posibles y diversos.
El segundo día del encuentro, se dedicó para la formación y actualización de la tarea, sobre el reto de nuevas subjetividades, nuevos desafíos psicológicos, sociales y culturales. También sobre cuáles pueden ser hoy las alternativsas de la tarea evangelizadora que deseamos ofrecer como horizonte de sentido.

En la última jornada se dedicó a hacer una acercamiento de la tarea desde la oración. Fue bueno compartir la mística que nos anima y la espiritualidad desde la que soñamos caminos antiguos y nuevos.
Palpar el momento presente lleno de fragilidad y oportunidad, tocar con convencimiento el sentido de esta tarea en la vida de muchos ex residentes, con quienes también compartimos una velada de cantos y cuentos, nos animó a aprender unos de otros. También a desear con proyección algunas formas organizativas nuevas, de mayor autogestión e involucramiento de quienes han pasado por esta experiencia. Al clausurar el encuentro surgieron algunas preguntas y afirmación sobre algunas líneas comunes en las que nos gustaría caminar.
- Autogestión – Participación – Acompañamiento
- Articulación: pasado – presente - futuro. Potenciar la participación y aporte de ex-residentes.
- Mayor comunicación e intercambio de recursos.
- Formación de colaboradores.
- Mantener contacto e intercambio de equipos con algunos residentes, hasta nuevo encuentro, dentro de cuatro años (2020)
- Avance en propuestas más definidas.
- Convivencia cercana y desafío relacional-intercultural.
- Articulaciones con otros equipos de residencias locales.
Valorando un campo de misión tan significativo para el carisma de la Institución Teresiana, desde su origen, nos sentimos invitadas a hacernos preguntas valientes que abran caminos posibles a estos proyectos.

Maite Uribe, directora de la Institución Teresiana, se hizo presente a través de un saludo, en el que decía: “Vislumbrar el futuro les hará profundizar en el presente y trazar las señas de identidad que reclama el mundo universitario -siempre cambiante y siempre por actualizar- de nuestras residencias en las que puede ser un elemento integrador la colaboración, el apoyo, la reflexión que pueden aportar las residentes, tanto actuales como las que ya pasaron”.
Agradecemos al Señor tanto bien compartido en la tarea que nos ha encomendado. Somos testigos del crecimiento de las personas de manera privilegiada y estamos alegres.
Participantes Encuentro de Residentes Universitarias de América Latina



