QUEZON CITY, Filipinas
En el College San Pedro Poveda, Quezon City (Filipinas) del 1 al 3 de abril pasado, se celebró un congreso internacional sobre el tema "Cuestiones importantes para profesionales. Asia: desafíos de hoy y perspectiva".
La organización del Congreso significó un esfuerzo importante en tiempos en los que la Iglesia en Asia vive un cambio profundo. Participaron 82 personas procedentes de Australia, Guam, Indonesia, Japón, Jordania, Hong Kong, Macao, Singapur, Taiwán y Filipinas.
Los convocados eran líderes de la Iglesia: clero, religiosos y laicos comprometidos, con el objetivo de proporcionar conocimientos, ideas, destrezas y estrategias prácticas en relación con complejas cuestiones que afectan a profesionales y desafíos que inciden en la vida comunitaria y el ministerio. El evento ofreció ideas para liderar de manera efectiva en el trabajo a través de una mejor salud mental y de favorecer la asignación de tareas.
La metodología de las jornadas partía de la experiencia de compromiso y el intercambio. Fueron dirigidas por el Instituto Southdown (Ontario, Canadá), un centro sanitario que proporciona el más alto nivel de atención para la recuperación psicológica, respondiendo a las necesidades. Incluye una amplia gama de servicios: evaluación, tratamiento en régimen de residencia, seguimiento, consejería psicológica y dirección espiritual. Los médicos de Southdown presentaron los siguientes temas: Evaluación Integral de la salud mental, tratamiento de personalidades difíciles, formación de una Identidad sexual saludable, liderazgo, liberación de adicciones y espiritualidad.

Asombro y gratitud en los organizadores
La Institución Teresiana en Filipinas, a través de la entidad Teresian Association International, Inc. y el Distrito del este de Asia de los Hermanos de La Salle, aunaron fuerzas para organizar el Congreso. La sensación de gratitud y asombro por la presencia del Espíritu, que se movía en los participantes y en nosotros, miembros de la Asociación Teresiana, y en los que dirigieron estas jornadas, nos llevó a centrarnos en cómo vivir nuestros sufrimientos, adoptar cambios importantes de comportamiento, y aprender habilidades y recursos para la curación y transformación.
De modo particular, esta experiencia nos hizo más conscientes de nuestra condición humana, sea como sea, que se puede manifestar en ira, frustración, adicciones, y heridas humanas. La comprensión, el aprendizaje y la sensibilización nos desafían a manejar esas luchas humanas con compasión, ternura y aliento. Esto, sin embargo, no es un viaje terminado. Avanzamos como Iglesia en Asia, anticipando que "los manantiales del gran abismo" estallen, desafiándonos a encontrarnos con la "sed del mundo".
El congreso de tres días, así como los encuentros de participantes de la Institución Teresiana, por la tarde, para compartir, profundizar e integrar los temas tratados, fue un proceso muy esperanzador. La presencia de quienes acompañaron y la escucha atenta nos permitió aumentar nuestros conocimientos en este campo. Compartimos nuestro sueño sobre una comunidad y una iglesia donde nuestras hermanas y hermanos que anhelan misericordia, paz y justicia puedan encontrar un hogar en estos tiempos cambiantes y desafiantes.
Febe Aguirre y Pilar Ferrer, desde Filipinas
Fotos: Bu Villanueva



