TIERRA SANTA.
En el Centro Educativo y Cultural de la Misión Pontificia, anteriormente Biblioteca de la Misión Pontificia, se desarrolla un proyecto educativo destinado a educadores de seis escuelas públicas y privadas, animado por miembros de la Institución Teresiana.
Las actividades se iniciaron en el mes de febrero con un seminario y taller de formación organizado por Nenita Tenefrancia y Monnitte Monana con la participación de catorce profesores de lengua procedentes de tres escuelas privadas y de tres públicas; al que siguieron diferentes actividades. La propuesta tiene por finalidad la implementación e integración de actividades educativas en las clases de tercer grado de las seis escuelas involucradas en el proyecto.
En la etapa inicial del proyecto los maestros participaron en cuatro seminarios y talleres sucesivos. En el primero se presentó una visión general del sistema educativo y recibieron ideas sobre lo que deberían hacer para mejorarlo.
Nenita Tenefrancia hizo tuvo una aportación sobre "cómo educar en tiempos difíciles”, desde la pedagogía de Pedro Poveda. Destacó los tres elementos fundamentales a tener en cuenta en la educación: nuestro mundo, el educador y la escuela.
Por su parte Monnitte Monana coordinó un taller en el que los maestros realizaron un análisis de “fortalezas, oportunidades, debilidades y amenazas” (FODA), sobre el sistema educativo. Asimismo, los impulsó a actuar, es decir, a adaptar o mejorar algunas de sus metodologías educativas.
Este seminario de formación buscaba transmitir elementos para que el proceso de enseñanza y aprendizaje sea más agradable tanto para profesores como para estudiantes. Además se proponía generar en los educadores la necesidad de motivar y despertar el interés de sus estudiantes por el aprendizaje, considerando las muchas distracciones que provocan los medios de comunicación social y el ambiente digital, que muchas veces impiden que los estudiantes se enfoquen en sus estudios y responsabilidades escolares. También fue una oportunidad para crecer en su compromiso como educadores y poder contribuir al crecimiento de sus estudiantes.
Integración en la enseñanza
Las diversas actividades educativas integradas por los profesores en sus aulas ayudaron a mejorar la capacidad de aprendizaje de los alumnos. El proyecto tiene precisamente ese propósito: que las actividades que se realizan sean integradas en la enseñanza y en los procesos de aprendizajes que los profesores ofrecen a los estudiantes.
Las respuestas de los alumnos fueron muy positivas y alentadoras. Muestra de ello ha sido su participación activa y la actitud entusiasta en las propuestas que se introdujeron en las aulas y durante sus visitas al Centro Educativo y Cultural de la Misión Pontificia. Demostraron interés y voluntad para aprender. Se entusiasmaron con los nuevos enfoques.
El proceso favoreció a los estudiantes más y menos activos. Según la observación de los maestros, los alumnos con mayores dificultades en el aula mejoraron su rendimiento. También las visitas a la biblioteca han contribuido a un cambio de actitud en el proceso de aprendizaje de los estudiantes.
En el conjunto de actividades destaca un concurso de ortografía a través del cual se ha estimulado la capacidad de los estudiantes para escribir correctamente. Los estudiantes se dieron cuenta de su debilidad en este aspecto y resolvieron mejorar sus habilidades de lectura, escritura y lenguaje. Al mismo tiempo, esta actividad les ayudó a construir palabras nuevas, a sentirse más seguros de sí mismos, a aprender y disfrutar trabajando en equipo. Incluso a ser más persistentes para mejorar estas habilidades de lectura y escritura.
Campamento de verano sobre el desarrollo personal
Ciento diecinueve jóvenes con edades comprendidas entre los seis y los dieciocho años han participado del campamento de verano, destinado, este año, a su desarrollo de la personalidad. El campamento de cuatro semanas de duración, comenzó el 10 de julio hasta el 4 de agosto. La mayoría de los participantes se involucraron intensamente en las diversas actividades propuestas, las que contribuyeron significativamente a su desarrollo y mejora como personas. El calor extremo del verano no les impidió participar activamente en ninguna actividad y pudieron mantener un alto nivel de energía y productividad durante los días del campamento.
Información y fotos: Monnitte V. Monana



