BILBAO, España.
El colegio Ikasbide de Bilbao ha celebrado del 18 al 21 de marzo la Semana de Solidaridad. Este curso se ha colaborado con el Centro Bana Ya Poveda de Kinshasa (República Democrática del Congo) animado por la Institución Teresiana y que apoya la ONG InteRed.
La propuesta se inscribe en la campaña: “Cuídate, cuida las personas, cuida tu entorno, cuida el medio ambiente”. Sus protagonistas describen las actividades que realizaron.
“A lo largo del segundo trimestre hemos profundizado a través de distintas actividades con el alumnado en los objetivos que nos habíamos propuesto, tales como descubrir la importancia de las personas y de su cuidado como la principal riqueza de las comunidades y sociedades, poner de relieve la interdependencia entre pueblos y continentes y la complementariedad entre personas diversas, sensibilizarnos con las situaciones de injusticia en nuestra sociedad y comprometernos con ella y conocer la situación de empobrecimiento y violación de los Derechos Humanos de la población infantil de la República Democrática del Congo”.
“Especialmente implicados han estado los alumnos/as voluntarios de 3º y 4º de Educación Secundaria que han trabajado de forma entusiasta y con muchas iniciativas consiguiendo la implicación de sus compañeros y haciéndose corresponsables, junto al personal del centro y las familias, de la planificación y desarrollo de la actividades de estas jornadas”.
Preparación de la Semana de Solidaridad: nos comprometemos a reparar la red entre las personas y los pueblos para mejorar el mundo.
Como queremos darles el protagonismo a distintas personas de la comunidad educativa y recoger su visión, nos hemos acercado a algunos de ellos para que nos cuenten por qué colaboran como voluntarios/as y qué es lo que más valoran de la colaboración con proyectos solidarios.
En este sentido, Blanca y Saioa, alumnas de 4º de Educación Secundaria, afirman:
“Colaboramos como voluntarias porque queremos que el proyecto salga bien. No hace falta que sea sólo con dinero, nosotras colaboramos con nuestro tiempo y entusiasmo. Nos hemos reunido durante unas semanas para poder hacer de esta jornada una jornada llena de diversión y solidaridad”.
Bea, profesora de Educación Infantil y participante como voluntaria en el proyecto con el alumnado, relata su experiencia:
“Desde que estoy en Ikasbide todos los años he participado en las Jornadas Solidarias y siempre me sorprende la alegría e implicación de las familias, el alumnado y los trabajadores/as del centro. Este ha sido el primer año en el que he colaborado en el proyecto de voluntariado, ayudando a coordinar el trabajo que los alumnos/as voluntarios de Secundaria realizan para preparar estas Jornadas que tienen su colofón en la Fiesta Solidaria.
La alegría, iniciativa y compromiso que he visto en ellos me ha animado mucho, no sólo en la preparación de las Jornadas, sino también en mi trabajo diario. Desde la preparación de la información para concienciar sobre el proyecto solidario, hasta la elaboración de las pancartas, pasando por el diseño de los distintos talleres su capacidad de compromiso ha sido enorme.
Este compromiso visto en los voluntarios/as me parece fundamental en la generación de nuevas formas de acción que nos lleven a transformar el modelo actual hacia un mundo más justo para todos.
Espero que mis alumnos/as de tres años participen en las Jornadas de Solidaridad del futuro con la misma alegría, compañerismo e implicación que he visto en las chicas y chicos de Secundaria”.
Como es conocido, todo el personal del colegio, incluido el personal no docente y el personal del comedor se implican activamente en la organización de la semana de la Solidaridad. Desde la recepción Chus escribe las tareas que lleva a cabo:
“Colaboro en todo lo que puedo en la Semana de la Solidaridad. Días antes de dicha semana, decoro la caja que sirve para guardar las aportaciones económicas de las familias, alumnos y personal del colegio para el proyecto solidario, que este año era dedicado a Bana Ya Poveda. Esta caja permanece en recepción hasta el día de la fiesta. Además, vendo los boletos para el sorteo de una cena entre el personal del colegio recaudando así dinero para comprar regalos, que se sortean el día de la fiesta, y recaudar dinero para el proyecto solidario. Todo ello, con muchas ganas y animando a la gente para que colaboren con el proyecto”.
Y por supuesto las familias las cuales toman parte activa en la preparación de la jornada, que se ha convertido en una fiesta esperada por todos. Itziar, madre de un alumno de Educación Secundaria y voluntaria nos relata así su experiencia:
“Domingo por la tarde, preparando la semana: es la semana de la solidaridad.
¡Ah, si!: el bocadillo solidario, la venta de comida y de los trabajos de los niños en el mercadillo, los voluntarios con los talleres, el patio todo adornado, la tómbola y el FIESTÓN del jueves. Abrimos las huchas para un buen fin: este año los niños del Congo. No olvidar llevar cada día algo de dinero para comprar bocatas en el recreo y prestar a alguno que se le olvide. Bueno, vamos a comentarlo por twenti y así se acuerdan todos. Seguro que este año los precios serán más “ajustados”... por eso de la crisis.
El miércoles a preparar la especialidad de la familia para llevar el jueves prontito por la mañana. ¡Seguro que nuestro bizcocho de chocolate es el que mejor se vende! Ya tenemos ganas de cantar y bailotear en el patio con la música a tope. Además, seguro que ponen pocos deberes y podemos quedarnos hasta el final de la fiesta.
Es bonito pensar que pasándolo bien y con algo de nuestro dinero podemos ayudar a niños que viven tan lejos. Nos gusta dedicar un ratito de este domingo a reflexionar sobre sus condiciones de vida. ¿Cómo viviríamos nosotros en esas circunstancias? ¿Serán felices? ¡Nos gusta la semana de la solidaridad!".
Juegos infantiles preparados por el profesorado
Información del equipo del Colegio Ikasbide



