COVADONGA, Asturias, España.
En el atardecer del sábado 25 de mayo una numerosa representación de la Institución Teresiana se dio cita en Covadonga, para cumplir un año más, con la promesa de honrar a la Santina y recordar que allí tuvo su origen esta Obra fundada por san Pedro Poveda.
La Escolanía de Covadonga, que tanta vinculación tiene con la Institución Teresiana, ofreció un concierto en la antigua Colegiata. Armoniosa combinación de voces e instrumentos musicales bajo la dirección de D. Jorge de la Vega. Algunas piezas fueron interpretadas en el realejo, variedad de órgano de finales del siglo XVII y principios del XVIII, por el organista de la Basílica D. Fernando Álvarez.
Estuvieron presentes D. Juan José Tuñón Escalante, abad de Covadonga; D. Jesús Sanz, arzobispo de Oviedo; Maite Uribe Bilbao, directora de la Institución Teresiana; Concha Romera, directora del Sector de España que lleva el nombre de Covadonga;
Lola Martín, Inmaculada Pache y Emma Melgarejo, miembros del Consejo de Gobierno. Entre el numeroso público se encontraban los siete oferentes venidos de diferentes países, para realizar el Voto de Covadonga 2013.
Cerca de las 22,00 horas el espacio de la Cueva se llenó de amigos, familiares y miembros de la Institución Teresiana. La imagen lucía el manto blanco bordado con el escudo de la misma. Delante un icono de la Trinidad (de Andréi Rubliov) rodeado de velas encendidas, recordaba la fiesta litúrgica del domingo.
Textos, alternados con música y canciones, motivaron la oración ante la Santina, centrada en la Santísima Trinidad, “misterio de Dios-comunión, que habita en nuestros corazones y nos envía a ser generadores de comunión...”.
La oración había sido preparada por el equipo de la Casina.
Se recordaron algunos textos de san Pedro Poveda. Uno de ellos comentando las palabras del apóstol san Pedro: ”Es tal la excelencia de la caridad fraterna que Jesucristo nos la da como testimonio suficiente de que Él ha venido al mundo y de que somos sus discípulos.
"Padre santo consérvalos para que sean una sola cosa como nosotros, para que así como Tú estás en mí, y yo en Ti, así ellos estén en nosotros’...”. Y otro de 1935: “Sé que os hago un gran servicio no cansándome de hablar de la mutua caridad”.
Algunos fallos en el sistema de audio de la Cueva no impidieron el clima de oración, compensado por el sonido del agua tan característico del lugar. El encuentro orante fue el espacio de preparación para los actos del Voto que tendrían lugar al día siguiente.
Info.IT, desde Covadonga



