SANTIAGO DE CHILE, Chile
Jóvenes del MIT Chile (Movimiento de la Institución Teresiana) ha realizado encuentros, misiones y experiencias de voluntariados en diferentes países de América, durante el último verano (enero y febrero) del hemisferio sur.
El movimiento que actualmente cuenta con más de 95 jóvenes estudiantes, universitarios y trabajadores, lleva más de veinte años. En los últimos años han potenciado el trabajo de Animación Sociocultural.
Experiencias ofrecidas
- En Chile han promovido Misiones de verano e invierno en la Población La Antena, en La Serena (IV región) Y Escuelas de verano en el Colegio “Teresa Brown de Ariztía”, en La Calera (V región).
- En República Dominicana, como continuación de la tarea iniciada en enero y febrero de 2014 en la que participaron 5 jóvenes, entre los meses de marzo a diciembre se sumaron 12, ocho de ellos al Partido de Djabón.
- En Bolivia, Santa Cruz, participaron diez voluntarios y en México, León, tres.

Los jóvenes durante el año se forman en liderazgo y animación con la idea de ofrecer experiencias de voluntariados. Los talleres que realizan son:
- Liderazgo I: Liderazgo y trabajo en equipo
- Liderazgo II: Liderazgo, dinámicas y animación
- Eneagrama, taller de personalidad y relaciones humanas
- Circo Social (clown, confección juguetes, malabares, expresión corporal, acrobacia básica y aérea, acrosport, tela, trapecio, swing, mano a mano)
- Juegos cooperativos
- Risoterapia
- Teatro
- Yoga para niños/as
- Cuentacuentos
- Baile entretenido
- Batucada
Voluntariados internacionales
República Dominicana
Del 25 de enero a 5 de marzo 2015 Paulina Díaz, Anto Herrera, Claudia Valenzuela y Beatriz Bravo animaron talleres en Santo Domingo, República Dominicana:
- Hogar “Doña Chucha” con 125 niñas y jóvenes (5 a 13 años) Talleres de liderazgo, yoga, circo, eneagrama, cuenta cuento y baile.
- Hogar “Alta Gracia” con 29 jóvenes (14 a 19 años) Talleres yoga, eneagrama, liderazgo y baile. Escuela “Santo Domingo” (de 13 a 19 años). Talleres de liderazgo y eneagrama. Y un taller para docentes y personal de la Escuela de eneagrama.
- Partido: Centro “Paula Escaño” Talleres de yoga y circo.
Las animadoras comparten su experiencia: “Somos cuatro jóvenes estudiantes, que pertenecemos a la Institución Teresiana. Fue una de las experiencias más maravillosas que hemos vivido en nuestras vidas, hemos crecido mucho como personas. Lo que más nos encantó de este voluntariado, fue haber aportado un granito de arena tanto en los 3 lugares que trabajamos en Santo Domingo como en el Centro Paula Escaño, en Partido, donde enseñamos los talleres y dejamos a personas capacitadas para que siguieran con el trabajo durante todo el año, es gratificante saber que lo que vivimos en un mes se seguirá realizando durante el año.

La experiencia vivida en estos meses fue perfecta de principio a fin, el haber conocido distintas realidades como fue el caso de Partido en donde se lleva una vida tranquila, donde se compartía con los vecinos, donde está el Centro de la IT que ofrece una gran riqueza de actividades y, por el otro lado, en la ciudad de Santo Domingo donde se vivía más de prisa y con características propias de las ciudades. Pero en ambos lugares conocimos personas hermosas, que nos llenaron de amor y cuidados, si hay algo que encanta de esta isla, que te deja cautivada y con todas las ganas de volver es su gente que con su cordialidad y alegría, hicieron que cada día valiera la pena, el mismo trabajo con las niñas, conocer de sus historias, ser un oído a sus dilemas o muchas veces darles un consejo, una palabra de aliento, nos hace volver a Chile con el corazón lleno de alegría, saber que hicimos un bien que seguirá en transcurso durante el año.
Se fueron cuatro muchachas queriendo realizar de mejor forma este voluntariado, y vuelven mujeres ´empoderadas´, con ganas de seguir trabajando, porque esto nos hizo crecer y creer que somos capaces de esto y mucho más”.
México
Del 22 de enero al 1 de marzo Camila Cares, Cristián Arismendi y Denis Troncoso ofrecieron talleres en el “Centro de Derechos Humanos Victoria Díez”, León, México. En el de las Colonias, para jóvenes IT del grupo “Una nueva forma de vida” y Jóvenes de la Escuela “Pedro Poveda”.
Camila Cares escribe: “Un voluntariado siempre es una experiencia enriquecedora, llena de aprendizajes y de formación personal, esta vez no fue la excepción. Tuvimos la posibilidad de conocer, aprender y trabajar en terreno en talleres de diferente índole en un país maravilloso bajo el alero del “Centro de Derechos Humanos Victoria Díez”, que trabaja en su mayoría con mujeres y se encarga de realizar una inmensa labor de ´empoderar´ a mujeres en sus derechos, dignidad y seguridad en un país tan herido.
Una vez llegados a León en el estado de Guanajuato, 5 horas al norte del Distrito Federal, impartimos talleres en las colonias rurales a las afueras de la ciudad, conocidas como “irregulares”, terrenos “tomados” por la misma gente, carentes de calles pavimentadas, alumbrado público, agua y un sistema periódico de retiro de la basura, pero que luchan con dignidad día a día por sus derechos.

En las mencionadas colonias tuvimos la posibilidad de empaparnos de la cultura, costumbres y gastronomía mexicana que amablemente las personas nos compartían; paralelamente trabajando con niños y mujeres por medio de talleres. Se convocaban a los niños de las mismas colonias y trabajamos con ellos talleres de teatro para niños, juegos cooperativos, cuenta cuentos, entre otros. Estando los talleres dentro de la campaña “Derecho a una vida libre de violencia” en donde nuestro objetivo siempre fue tratar temáticas dentro de las mismas colonias, una de ellas y quizás la más recurrente y preocupante: la violencia; ésta surgía en los niños al momento de relacionarse casi en todo momento. También trabajamos por medio de cuenta cuentos la importancia de la familia, del respeto y el amor, a través de los juegos cooperativos el trabajo en equipo, entre otras habilidades.
Con mujeres de las colonias tuvimos la posibilidad de trabajar con talleres de teatro terapéutico, enfocándonos en darles un respiro y que se pudieran expresar de la gran y pesada labor que implica ser promotora de DD,HH. También aplicamos talleres de risoterapia, con el objetivo de amenizar las relaciones interpersonales con mujeres de las mismas colonias para lograr mayor cohesión, lo que se verá reflejado al momento de organizar diferentes labores en las colonias, etc.
Como voluntarios nos sentimos increíblemente privilegiados y felices por la experiencia, fuimos acogidos excepcionalmente por las personas del Centro, de las colonias y por los/as niños/as. Nos encontramos con niños/as llenos/as de energía, amigables y con ganas de aprender y salir adelante, y con mujeres esforzadas, trabajadoras que luchan permanentemente por sus derechos. A demás trabajar en el Centro Victoria Díez fue una experiencia de gran aprendizaje; nos dimos cuenta de la tarea de ´empoderar´ a mujeres de las colonias para que conozcan sus derechos, los exijan y trabajen por lograr una mejor calidad de vida para ellas y para su entorno.
Bolivia
Del 24 al 31 de enero Felipe Salas (a cargo del grupo), Paula Campos, Jared Arroyo, Constanza San Juan, Rocío Díaz, Nazaret Domínguez, Felipe Ávila, Guillermo Blanco, Simón Duarte y Jonattan Ureta, acudieron al Centro “Madre India”, Santa Cruz, Bolivia. Allí realizaron talleres con Jóvenes y con niños del barrio.
Rocío Díaz comparte la experiencia: “Ya llevo cinco años haciendo voluntariados, y cada vez que se presenta una experiencia para poder hacer feliz a otros, puedo sacar la misma conclusión, “todas estas vivencias, se viven de distinta forma, nos quedamos con sensaciones y emociones diferentes”. Partimos con una jornada de liderazgo y animación con monitores/as de Bolivia pertenecientes al grupo JIT (“jóvenes Institución Teresiana”), donde pudimos compartir la cultura, bailes, palabras, acentos, pudimos aprender también diversos talleres, como eneagrama, liderazgo, cristología, etc., además de organizarnos para la semana que seguía de trabajo con niños/as.
Con los niños en el centro “Madre India”, nos encontramos con una grata sorpresa, eran niños totalmente distintos, otras costumbres, pero igual de hermosos que en Chile. El primer día, aproximadamente llegaron 20 niños. A las 9:00 de la mañana empezábamos haciendo juegos cooperativos, y dinámicas para entrar en confianza, para luego hacer la primera actividad de catequesis y “desarrollar el tema del día”.

Después, talleres de circo social (trapecio, tela, mano a mano, banderas, malabares), donde podíamos disfrutar de dos horas llenas de energía, alegría, entusiasmo, cariños, confianza. Descubrieron que cuando uno se propone algo, se puede lograr, solo hace falta tener la convicción de que todo es posible, y jamás decir “no puedo”, sino, cambiar esa frase por un “me cuesta, pero seguiré intentándolo”.
Por la tarde en el Centro Madre India hacíamos distintos talleres complementarios como globoflexia, clown, teñido de poleras, macramé, cocina y creación musical, donde los chicos pudieron desarrollar su motricidad fina, personalidad, creatividad y trabajo en equipo.
Cerca del final, en la quinta jornada ensayamos una presentación donde los niños mostrarían lo aprendido a sus familias y amigos. Al ver la alegría y emoción que sentían todos, lo orgullosos y felices que estaban, pudimos darnos cuenta que con simples gestos, quedamos más que recompensados. Esas sonrisas de oreja a oreja, y esos “gracias tío/a por venir desde tan lejos a enseñarnos cosas y alegrarnos estos días”, son la recompensa más hermosa del universo, porque eso es AMOR.
Gracias por la oportunidad a la IT de Bolivia y Chile y por la acogida de las familias y jóvenes. Puedo afirmar que seguiré haciendo voluntariados hasta que Dios me de la vida, porque esto es lo que llena el alma de felicidad, esto es lo que va provocando cambios en las personas, va haciendo el bien, va creando lazos, va sanando corazones. Gracias totales”.

Info.IT
Información y fotos: MIT Chile



