ROMA, Italia.
El 16 de octubre en Roma, con motivo del 70º aniversario de la masiva deportación de judíos a los campos de concentración se inauguró la exposición: “16 ottobre 1943. La razzia degli ebrei di Roma”. En la misma se expusieron dos diarios de la Institución Teresiana en los que hay constancia de haber dado hospedaje a hebreos durante la terrible persecución.
La muestra es un retrato de una dramática página de la historia de Roma en el contexto de la ocupación nazi y la II Guerra Mundial. Describe a través de retratos, objetos y documentos aquella mañana del sábado 16 de octubre de 1943 en la que desde las 5,15 horas, unos trescientos soldados alemanes cercaron el barrio de los judíos, el Ghetto de Roma, requisaron casa por casa. Lo mismo hicieron en otras zonas de la ciudad. En total deportaron mil veintidós hebreos a los campos de concentración. Estos permanecieron por más de treinta horas en el Colegio Militar hasta ser llevados a la estación Tiburtina desde donde el 18 de octubre a las 9 de la mañana partió un tren con 18 vagones que arribó en Auschwitz, Polonia, el 22 de octubre. Solamente una mujer y quince hombres sobrevivieron. De los doscientos niños que fueron llevados, ninguno regresó.
La exposición ubicada en el “Complesso del Vittoriano”, en piazza Venezia, ha sido organizada por la Fundación del Museo de la Shoah de Roma. Permanecerá abierta al público hasta el 30 de noviembre.
En un esfuerzo de reconstrucción histórica los organizadores habían rastreado todo tipo de materiales y solicitado documentación a las entidades que de diversos modos hubieran podido participar en aquellos días. Ante tal pedido Maite Uribe, directora general de la Institución Teresiana, delegó en la profesora italiana Anna Doria, miembro del equipo del Archivo Histórico de la misma, la búsqueda y preparación de los documentos existentes.
Imágenes del Ghetto de Roma | Anna Doria ante las fotos de las víctimas |
Homenaje a las víctimas
Como antesala de la exposición impresiona ver un panel de enormes dimensiones con los mil veintidós nombres de las víctimas. La repetición de apellidos, en algunos casos más de veinte personas, indica que familias enteras fueron deportadas.
En una primera planta se presentan fotos y el plano de la ciudad de Roma con los puntos señalados donde se realizaron las detenciones. También el reflejo de los hechos en la prensa y en diversa documentación. En el centro una gran vitrina con valiosos libros, restos de los que habían sido requisados aquel día. Asimismo, una parte de esta galería está dedicada a “los perseguidores”.
La segunda planta muestra cantidad de retratos de las víctimas recopilados por los organizadores con un claro sentido de homenaje. Junto a ellos figuran numerosos objetos personales. En un apartado se presentan cartas, cuadernos y documentación de lugares e instituciones católicas que a partir de aquel día terrible acogieron a hebreos que continuaban siendo perseguidos. Entre ellos dos diarios de la Institución Teresiana, uno abierto por los días 16 y 17 de octubre de aquel año de 1943 y otro por el 1 de diciembre, acompañados con una nota explicativa. La lectura de los documentos evidencia el clima de confusión y hasta de contradicción en las decisiones de las autoridades eclesiásticas. Es conocido el esfuerzo de negociación y acción realizado por la Santa Sede aunque, desde la perspectiva histórica, haya sido juzgado como insuficiente. En la nota relativa a los diarios de la Institución Teresiana se percibe la situación de confusión, así como la sucesión de los hechos:
Diarios de la Institución Teresiana, vía Gaeta 8, Roma“La Institución Teresiana es una asociación de laicos empeñados en el mundo de la cultura y de la educación, fundada en España en 1911 por el sacerdote Don Pedro Poveda Castroverde y reconocida por la Iglesia Católica en 1924.
Se estableció en Roma en 1934; en los años sucesivos extendió su presencia en varias ciudades de Italia.
En el diario de la casa de vía Gaeta en Roma, el 16 de octubre de 1943 se lee: `Continúan las visitas y continuamos acogiendo gente. Hoy aumentaron los pedidos con motivo de la persecución contra los hebreos que parece que se agudiza en el día de hoy. El Vicariato ha dado orden de no admitir en las casas religiosas gente de religión hebrea. Ha venido el Vice párroco a pedirnos acoger a una familia hebrea pero hemos debido decirle que no´. El día siguiente, continúa la crónica: ´Muchas visitas como en los días anteriores de familias hebreas que buscan un refugio´. En las anotaciones del 26 de octubre se lee: ´hoy hemos dejado
Liliana Serrati y Anna María Donnarummadormir en casa a una hebrea. Hemos hecho una obra de caridad que no se podía negar. Mañana si Dios quiere buscará otro lugar´. Cuatro días después se habla nuevamente de los hebreos: ´Ha venido Monseñor Riberi con su secretario, han estado poco tiempo, sin sentarse siquiera, por una cuestión relativa a los hebreos´. El 2 de diciembre después de la disposición del Ministerio del Interior que ordenaba el arresto de todos los hebreos italianos, en la crónica por última vez se hace referencia a ellos: ´comienza otra vez la persecución de los hebreos y esto hace que la vida de la casa se complique un poco´. Según la historiografía en la casa de la Institución Teresiana de vía Gaeta, encontraron refugio durante la ocupación nazi, 34 hebreos”.
Claves de historia
Calendario de Dante Caló
Anna Doria recuerda el contexto en el que se produce aquella infame redrada: “durante la Segunda Guerra Mundial la Italia fascista fue aliada de la Alemania nazi hasta 1943 cuando las circunstancias cambiaron. En la noche del 24 al 25 de julio, Mussolini cayó en desgracia por los dirigentes del partido fascista y muy pronto el Rey Victor Manuel lo destituyó como Jefe del Gobierno. El nuevo gobierno guiado de un militar, el Mariscal Badoglio, empezó a tratar con los Aliados (Inglaterra y Estados Unidos) para llegar a un armisticio, que finalmente se firmó el 3 de septiembre y se publicó el día 8. Ese día los soldados alemanes que estaban en Italia (habían entrado algunas divisiones entre el 25 de julio y el 8 de septiembre) pasaron a ser de aliados a enemigos ocupantes. La ciudad de Roma que había sido declarada por el Gobierno italiano, “ciudad abierta”, es decir que debía permanecer fuera de las operaciones de guerra en consideración a su patrimonio artístico y a la presencia del Vaticano, en realidad fue objeto de una ocupación violentísima por parte de Alemania hasta el día de su liberación”.
“Especial fue la tragedia de los hebreos”, continúa Anna Doria, “ya golpeados por las leyes raciales de 1938 que limitaban sus derechos y los hacían ciudadanos de segunda clase, fueron
Settimia Spizzichino (1921-2000), la única mujer que sobrevivióarrestados en masa por las SS y conducidos, por miles, a los campos de exterminio de Auschwitz, de los que solo volvieron 16. El Vaticano, al que todavía se cuestiona por no haberse opuesto abierta y determinadamente al exterminio de los hebreos, en realidad se empeñó en salvar el mayor número posible de judíos y opositores al nazifascismo: muchos conventos, parroquias, casas religiosas, grupos católicos y el Vaticano mismo, en la Villa Pontificia de Castel Gandolfo fueron sitios en los que se alojaron de manera clandestina a cantidad de refugiados”.
“También la sede de la Institución Teresiana, entonces en vía Gaeta, hospedó refugiados hebreos”, recuerda Anna Doria: “en el Diario de la casa, a veces escrito de modo algo críptico por motivos de prudencia, se encuentran referencias a este hecho. Además el dato lo reporta el Profesor Renzo De Felice, catedrático de la Universidad “La Sapienza” de Roma, en su ensayo “Historia de los hebreos italianos bajo el fascismo” de 1961 publicado en Turín por Einaudi, trae como apéndice una lista de los lugares católicos que en Roma albergaron judíos y en él se lee: `Señoritas Teresianas (Españolas), vía Gaeta 8 - refugiadas 34 personas -´.
El mismo dato se encuentra en el apéndice del libro de Franco Cuomo, “LOS DIEZ”, (científicos italianos que firmaron el Manifiesto de la raza editado en Milán en 2005 por el editor Baldini Castoldi Dalai). En el Museo de la Resistencia de vía Tasso también se ha testimoniado el hecho en uno de sus murales con el título: “La Obra de la Iglesia católica en favor de los hebreos”.
Memoria que enseña e ilumina
Sobreviviente de la tragedia
Otros actos han recordado aquel 16 de octubre inolvidable por su horror y significado. La comunidad judía realizó una ceremonia en el Templo Mayor. Por la tarde la Comunidad de San Egidio junto con la `Ebraica´ organizaron una marcha con antorchas desde Santa Maria in Trastevere hasta el Portico D’Ottavia, próximo al Colegio Militar, con la intención de recorrer, en sentido contrario, el mismo camino que hicieron los judíos deportados.
El papa Francisco envió una carta al Rabino jefe de Roma Riccardo Di Segni en la que expresa que "es nuestro deber tener presente delante de nuestros ojos el destino de aquellos deportados, percibir su miedo, su dolor, su desesperación, para no olvidarlos, para mantenerlos vivos, en nuestro recuerdo y en nuestra oración, junto a sus familias, a sus parientes y amigos, que han llorado la pérdida y quedaron temerosos ante la barbarie a la que puede llegar el ser humano".
Libros rescatadosHacer memoria de un evento no significa solamente tener un recuerdo, explica el Santo Padre en su carta, "significa sobre todo esforzarse por comprender cuál es el mensaje que eso representa para nuestro hoy, para que la memoria del pasado pueda enseñar al presente y ser luz que ilumina el camino del futuro".
Presencia de la Institución Teresiana
En la apertura de la exposición participaron Julia María González, secretaria general de la Institución Teresiana, María Asunción Ortiz, directora del Archivo Histórico, Anna Doria, Anna María Donnarumma, Laura De Simone,Teresa Re, Roberto y Maura Jori, Gerardo y Liliana Donnarumma, María Tocci y Caterina Paesani, por la IT en Roma y Laura Moreno Marrocos, directora del Departamento de Información.
Laura Moreno M., desde Roma.





