BURGOS, España.
El colegio diocesano Santa María La Nueva y San José Artesano de Burgos cuya dirección pedagógica está a cargo de la Institución Teresiana, celebra en este año 2016 su medio siglo de vida.
Los actos desarrollados durante estos meses han brindado a toda la Comunidad Educativa la oportunidad de reforzar sus vínculos y de expresar su gratitud hacia quienes han hecho posible esta realidad pero, al mismo tiempo, han ofrecido la ocasión para recibir múltiples muestras de afecto de cientos de personas que han pasado por sus aulas.
Además, como reconocimiento a su labor a lo largo de estos 50 años, el Centro recibió el Premio 2016 de Escuelas Católicas de Castilla y León por haber sido capaces de aunar esfuerzos y realizar la fusión de dos colegios diocesanos; mantener sus señas de identidad y promover el desarrollo y el crecimiento del Barrio de Gamonal en Burgos.
En el mes de abril se inauguró la celebración del Cincuentenario con un Acto Institucional al que asistieron el Alcalde, el Arzobispo de Burgos, el Director de Recursos Humanos y el Director Provincial de Educación, el Vicario de Cáritas Diocesana, representantes del tejido industrial y comercial de la ciudad, alumnos de las primeras promociones del Colegio, personal no docente, padres y profesores.
Tras la evocación de los orígenes y la evolución del Centro a través del visionado de un documental, la primera Directora, Mª Antonia Muñoz, el primer Director del centro masculino, Juan Rastrilla, antiguos profesores y alumnos transmitieron sus entrañables vivencias personales y profesionales, así como las emociones vividas en estos días al comprobar el camino realizado.

Las autoridades valoraron la importante presencia del centro en el entramado educativo de la ciudad, su buen hacer, y animaron a toda la Comunidad Educativa a continuar en esta línea durante los próximos 50 años. El Sr. Arzobispo Don Fidel Herráez nos dedicó tres palabras que nos han acompañado y estimulado en estas celebraciones: “Gracias, enhorabuena, adelante…”
Ese mismo día se inauguró una Exposición que reúne una retrospectiva de momentos clave de la historia del Centro. En ella se recrea un aula de la época de los inicios, se explican los hechos más destacados de su historia, la oferta educativa, la apuesta de futuro y se recopilan diversos materiales utilizados y creados por los alumnos a lo largo de estos años: libros de texto, material de laboratorio y de los ciclos de FP, manualidades, proyectos de semanas culturales, actividades especiales, reportajes fotográficos, revistas colegiales etc.

“El árbol” es el símbolo de esta Exposición. Sus raíces están en la primera planta del edificio, en el que surge el colegio, y en sus ramas , de las que brotan cientos de hojas, están plasmadas las fotografías de los miles de alumnos que han pasado por el centro en estos años. Esas ramas van recorriendo los distintos pisos y llegan hasta el segundo edificio, donde continua la historia del colegio, con los rostros de tantos alumnos sobre todo de Formación Profesional.
Las Fiestas Escolares en honor de San Pedro Poveda y San José Artesano, tuvieron como hilo conductor esta importante efemérides: el pregón, la tarta con 50 velas, los talleres, el cine, los concursos, el festival y la verbena en el patio del colegio con alumnos, padres, profesores y personal del centro disfrazados de los años sesenta...

El día 4 de mayo se celebró en la Catedral de Burgos una Eucaristía de acción de gracias oficiada por el Arzobispo de la ciudad, acompañado por otros quince sacerdotes vinculados al Centro en algún momento de su historia. Unas palabras de agradecimiento y bienvenida de la Directora General de la Institución Teresiana, Maite Uribe, abrieron la solemne celebración a la que asistió toda la Comunidad Educativa así como muchos antiguos alumnos, profesores y el coro escolar.


En mayo, se convocó a los antiguos alumnos a un encuentro en el que pudieron compartir recuerdos con sus antiguos compañeros y profesores, visitar las actuales instalaciones y la exposición conmemorativa. Asistieron más de mil personas con las que compartimos ese día tan inolvidable. Son muchos los alumnos y profesores que han pasado por nuestra memoria en tantos años; son muchos los recuerdos de aulas, recreos, exámenes, amigos, excursiones, fiestas... El esfuerzo, el cariño, la ayuda, los valores, los lazos establecidos en nuestro colegio han suscitado muchas emociones revividas en una jornada inolvidable.

La celebración de este aniversario ha llenado el colegio de vida y de emoción compartida durante estos meses. Todos nos hemos sentido partícipes y nos hemos involucrado en el cuidado y la organización de las distintas actividades; nos hemos sentido identificados en símbolos conmemorativos como chapas y camisetas, en las páginas de nuestra Revista Escolar, en concursos literarios; hemos estado presentes en la Prensa local y regional, en la Radio y la Televisión.
Nos han quedado muy buenos recuerdos, hemos celebrado el pasado y nos sentimos orgullosos de poder construir el futuro con la carga de ilusión y alegría que el Cincuentenario nos está regalando.

Queremos dar las gracias a tantas personas que en estos años han contribuido en este gran proyecto educativo. Y tomando las palabras de Pedro Poveda queremos seguir teniendo “la cabeza y el corazón en el momento presente”, apostando por una educación inclusiva en el contexto de este barrio de Gamonal en Burgos.
Equipo del Cincuentenario de Santa María la Nueva y San José Artesano.



